El crecimiento de la población adulta mayor está llevando a instituciones científicas y de salud en México a profundizar en los procesos biológicos que acompañan al envejecimiento. Frente a una expectativa de que hacia 2050 una de cada cinco personas en el país tenga 60 años o más, investigadores estudian desde los cambios celulares y moleculares hasta el deterioro cognitivo, la inflamación, la pérdida de masa muscular y las posibles intervenciones que permitan conservar durante más tiempo la autonomía y el bienestar.
Una población más longeva plantea nuevos retos
Actualmente, alrededor de 18 millones de personas de 60 años o más viven en México, una cifra que continuará creciendo durante las próximas décadas. Este cambio demográfico supone desafíos no sólo para los servicios médicos, sino también para los sistemas de asistencia social y para las políticas destinadas a atender enfermedades asociadas con edades avanzadas.
Con ese panorama como telón de fondo, el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) y la Academia Nacional de Medicina de México realizaron la Primera Jornada de Investigación sobre la Biología del Envejecimiento, un encuentro diseñado para compartir avances científicos y favorecer la colaboración entre especialistas.
Participaron estudiantes e investigadores del Centro de Investigación sobre el Envejecimiento (CIE) del Cinvestav, así como representantes de instituciones nacionales de salud dedicadas a ciencias médicas y nutrición, medicina genómica, neurología y neurocirugía, además de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Janet Murbartián Aguilar, secretaria de Planeación del Cinvestav, destacó durante la inauguración que alcanzar una vejez digna y con mejores condiciones de vida requiere comprender primero los mecanismos involucrados en el proceso de envejecimiento. Ese conocimiento, planteó, puede servir como fundamento para desarrollar estrategias y terapias dirigidas al bienestar de las personas mayores.
Vivir más no necesariamente significa vivir más años con salud
Uno de los problemas expuestos durante la jornada fue la diferencia entre el aumento de la esperanza de vida y el crecimiento de los años que una persona puede pasar en buenas condiciones de salud.
Diego Ricardo Félix Grijalva, investigador del Departamento de Biología Celular y primer encargado del CIE, explicó que ambos indicadores han aumentado, pero no al mismo ritmo. Esa distancia genera una brecha entre longevidad y bienestar que la investigación científica busca reducir.
“No basta con prolongar la vida, sino asegurar que los años adicionales se experimenten con salud, autonomía y calidad”, enfatizó.
El investigador señaló que enfrentar este escenario requiere una mayor coordinación entre academia, gobierno y sociedad, con el objetivo de favorecer un envejecimiento funcional y saludable.
El CIE surgió a mediados de la década pasada precisamente con la intención de estudiar los procesos que intervienen en el envejecimiento y generar conocimiento con posibles aplicaciones en la salud humana. Sus investigaciones se organizan en tres grandes áreas: mecanismos celulares y moleculares, enfermedades relacionadas con la edad y la interacción entre envejecimiento y sociedad.
De la inflamación al deterioro muscular: qué estudia la ciencia
Durante dos días, especialistas presentaron investigaciones que abarcaron distintos aspectos del envejecimiento, entre ellos la neurofisiología del cerebro, inmunología, mecanismos moleculares del dolor, enfermedades vinculadas con la edad, pérdida de masa muscular y desarrollo de tratamientos farmacológicos.
Claudia González Espinosa, titular del Cinvestav Sede Sur, abordó los cambios que experimenta el sistema inmune innato y su relación con la inflamación durante el envejecimiento.
Por su parte, Mónica Lamas Gregori, coordinadora del CIE, presentó una aproximación molecular al estudio de la retina dañada y envejecida.
La jornada fue coordinada por Leopoldo Santos Argumedo, del Departamento de Biomedicina Molecular del Cinvestav, quien destacó la importancia de generar espacios de intercambio capaces de conectar distintas líneas de investigación sobre los procesos biológicos asociados con la vejez.
Doce mecanismos biológicos participan en el envejecimiento
Otra vertiente de investigación se desarrolla desde 2021 en el Laboratorio de Biología del Envejecimiento (LBE) del Instituto Nacional de Geriatría (INGER), donde se analizan estos procesos a escala celular y molecular mediante modelos biológicos y tecnología especializada.
Raúl Medina Campos, director de Investigación del INGER, explicó que el envejecimiento no responde a una sola causa, sino que comprende modificaciones que ocurren en distintos niveles del organismo y que están influidas tanto por la genética como por el ambiente.
De acuerdo con el especialista, se han identificado al menos 12 mecanismos biológicos relacionados con este proceso. Entre ellos se encuentran alteraciones en el genoma, acortamiento de los telómeros, senescencia celular, modificaciones epigenéticas, inflamación crónica, cambios en la microbiota y reducción de la reserva de células madre.
“El envejecimiento no es únicamente la activación o supresión de ciertos genes, sino el resultado de múltiples factores a lo largo de la vida, incluyendo el entorno, los hábitos y las exposiciones desde etapas tempranas”, puntualizó.
Esta perspectiva implica que la manera en que una persona envejece puede estar relacionada con factores acumulados durante buena parte de su vida, y no únicamente con cambios que aparecen al llegar a edades avanzadas.
Actividad física, alimentación y vínculos sociales también cuentan
La evidencia científica referida por el INGER identifica distintas conductas asociadas con un envejecimiento más saludable.
Entre ellas figuran realizar actividad física con regularidad, mantener una alimentación equilibrada, evitar o moderar el consumo de alcohol, no fumar y conservar relaciones interpersonales positivas. A estos factores se suma un descanso adecuado, necesario para los procesos de recuperación biológica.
El estudio de estos fenómenos ha favorecido el desarrollo de la gerociencia, disciplina que analiza la relación entre los mecanismos del envejecimiento y las enfermedades crónicas con la intención de desarrollar nuevas formas de prevención, diagnóstico y tratamiento.
También ha comenzado a consolidarse la denominada geromedicina molecular, orientada a buscar intervenciones capaces de modificar o desacelerar determinados procesos biológicos vinculados con el paso del tiempo.
Alzheimer y búsqueda de posibles geroprotectores
Entre las líneas que desarrolla el Laboratorio de Biología del Envejecimiento se encuentra la investigación sobre enfermedades neurodegenerativas.
Uno de sus proyectos analiza, en modelos experimentales, el posible efecto de combinar la proteína GDF11 con ejercicio físico como estrategia frente al deterioro cognitivo asociado con la enfermedad de Alzheimer.
El equipo también trabaja en áreas relacionadas con neurodegeneración, neuroinflamación, insomnio y composición corporal, además de la búsqueda de geroprotectores, sustancias estudiadas por su potencial para retrasar o modificar algunos procesos del envejecimiento.
La actividad científica del INGER derivó durante 2025 en 64 artículos, de los cuales 89 por ciento fueron publicados en revistas de alto impacto. La institución también reportó un libro, ocho tesis de grado y participación en 46 actividades nacionales e internacionales de difusión científica.
El aumento sostenido de la población mayor convierte al envejecimiento en un asunto que rebasa el ámbito de la investigación básica. Comprender qué ocurre en las células, el sistema inmunológico, el cerebro y otros órganos puede aportar herramientas para retrasar deterioros, prevenir enfermedades y preservar durante más tiempo la independencia de las personas.
Para México, donde la población de 60 años o más seguirá aumentando durante las próximas décadas, cerrar la brecha entre vivir más y vivir esos años con buena salud tendrá implicaciones directas en la demanda hospitalaria, los cuidados de largo plazo y los sistemas de protección social. La investigación sobre envejecimiento plantea así un objetivo que va más allá de extender la expectativa de vida: conseguir que una mayor longevidad pueda estar acompañada de autonomía, funcionalidad y mejores condiciones de bienestar.
Fuentes
Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional. (2026, septiembre 14).
Inicia la primera jornada de investigación sobre la biología del envejecimiento. Conexión Cinvestav.
Secretaría de Salud. (2026, mayo 4).
096. Laboratorio de Biología del Envejecimiento desarrolla estrategias para envejecer con mayor bienestar.
Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional. (2026, septiembre 11).
Organizan encuentro sobre la biología del envejecimiento en el Centro Médico Nacional Siglo XXI. Conexión Cinvestav.


