En México, el nacimiento por cesárea ha dejado de ser una excepción médica para convertirse en la norma. En 2023, el 55 por ciento de los nacimientos se realizó mediante este procedimiento quirúrgico, una cifra que rebasa ampliamente la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sitúa el umbral óptimo en alrededor del 15 por ciento. Esta tendencia no solo refleja cambios en la práctica obstétrica, sino que abre un debate urgente sobre sus implicaciones en la salud materna y neonatal.

El estudio del INSP: 13 años de evidencia nacional

Estos hallazgos se documentan en el estudio “The impact of excessive caesarean deliveries on gestational age at birth in Mexico: National-level trends, 2010–2023”, realizado por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y liderado por el doctor Héctor Lamadrid-Figueroa y la doctora Jimena Fritz. La investigación analizó datos del Subsistema de Información de Nacimientos correspondientes a 13 años, lo que permite observar tendencias poblacionales con solidez estadística.

El estudio, publicado en la revista Women’s Health, identifica un aumento sostenido de las cesáreas a partir de 2010, con un punto de inflexión claro alrededor de 2015, cuando este incremento comenzó a coincidir con cambios adversos en los indicadores de salud neonatal.

Menor edad gestacional y nacimientos desplazados

Uno de los principales hallazgos es el desplazamiento de los nacimientos hacia semanas más tempranas del embarazo. La proporción de bebés nacidos a término completo, es decir, con al menos 39 semanas de gestación, disminuyó de 67 a 58 por ciento durante el periodo analizado.

Este corrimiento hacia el término temprano (37–38 semanas) no es un dato menor. La evidencia científica muestra que las últimas semanas de gestación son críticas para la maduración pulmonar, neurológica y metabólica del bebé.

Impacto en el crecimiento neonatal

El estudio también documenta una reducción en el peso y la longitud al nacer asociada a la cesárea. En promedio, los bebés nacidos por esta vía pesaron 21 gramos menos y midieron 0.4 centímetros menos que aquellos nacidos por parto vaginal.

Aunque estas diferencias pueden parecer pequeñas a nivel individual, su relevancia es significativa cuando se observan a escala poblacional, ya que reflejan un menor tiempo de crecimiento intrauterino y una interrupción anticipada del proceso fisiológico del embarazo.

Riesgos del nacimiento a término temprano

Investigaciones citadas en el estudio señalan que los bebés nacidos entre las semanas 37 y 38 presentan mayor riesgo de complicaciones respiratorias, ingreso a unidades de cuidados intensivos neonatales, dificultades de alimentación y reingresos hospitalarios. A más largo plazo, se han identificado asociaciones con desventajas en el desarrollo cognitivo y el desempeño escolar.

Cuando estas condiciones se presentan de manera masiva, como ocurre en contextos con alta prevalencia de cesáreas programadas, el impacto en el sistema de salud y en el desarrollo infantil adquiere una dimensión estructural.

Sin beneficios claros en mortalidad materna o neonatal

Uno de los puntos más relevantes del análisis es que, pese al incremento sostenido de las cesáreas, las tasas de mortalidad materna y neonatal en México no han mostrado reducciones significativas en los últimos años. Es decir, el aumento de esta intervención quirúrgica no se ha traducido en mejores desenlaces vitales.

Estudios internacionales ya habían advertido que, más allá de cierto umbral, el incremento de cesáreas no aporta beneficios adicionales en términos de supervivencia, un patrón que el caso mexicano confirma.

Desigualdades y factores económicos

El estudio y las declaraciones de los investigadores también apuntan a una marcada diferencia entre sectores. En hospitales privados, las tasas de cesárea alcanzan entre 80 y 90 por ciento. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2024, de los más de 321 mil nacimientos en hospitales particulares, cerca de 270 mil fueron por cesárea.

Este fenómeno sugiere la existencia de incentivos económicos que favorecen el uso de esta práctica, transformando una intervención médica necesaria en muchos casos, en un procedimiento rutinario sin indicación clínica clara.

Efectos en el desarrollo infantil temprano

Investigaciones complementarias del INSP han encontrado asociaciones entre el nacimiento por cesárea y desventajas en el desarrollo infantil, particularmente en el ámbito motor durante la primera infancia. Si bien estos efectos no determinan de forma absoluta el desarrollo de un niño o niña, sí representan un factor de riesgo adicional que merece atención desde las políticas públicas.

Hacia una atención obstétrica basada en evidencia

Ante este panorama, los autores del estudio subrayan la necesidad de reducir las cesáreas sin indicación médica y de revisar cuidadosamente el momento de los partos programados. Promover nacimientos más cercanos a las semanas 39 y 40, cuando la condición clínica lo permite, puede mejorar los resultados de salud neonatal sin comprometer la seguridad materna.

Las recomendaciones incluyen directrices más estrictas para la programación de cesáreas electivas, así como campañas de información que destaquen los beneficios de la gestación a término completo.

El estudio enfatiza que la maternidad implica libertad y que las mujeres tienen derecho a decidir, de manera informada, la forma en que desean que nazcan sus hijas e hijos. Garantizar ese derecho pasa necesariamente por ofrecer información clara, basada en evidencia científica y libre de presiones económicas o institucionales. Replantear el modelo de atención obstétrica no es solo una cuestión médica: es una discusión de salud pública, equidad y derechos.

Fuentes:

Lamadrid-Figueroa, H., & Fritz, J. (2025).
The impact of excessive caesarean deliveries on gestational age at birth in Mexico: National-level trends, 2010–2023. Women’s Health, 21, 1–12.

Instituto Nacional de Salud Pública. (2026, enero 27).
¿Bebés que nacen antes?: El impacto de la epidemia de cesáreas en México.

Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2024).
Resultados ampliados de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2023 (ENADID). INEGI.

Aranday, A. (2025, octubre 24).
Incrementa el número de cesáreas en México. Once Noticias,

Instituto Nacional de Salud Pública. (2026, enero 31).
Un estudio de 13 años del INSP reveló que el exceso de cesáreas podrían estar promoviendo un incremento de los nacimientos antes de término, así como menor peso y longitud al nacer… [Publicación en Facebook]. Facebook.