Winnie Byanyima, directora ejecutiva de la Organización de las Naciones Unidas para el SIDA (UNAIDS, por sus siglas en inglés), advierte que los recortes ordenados por Donald Trump que afectan gravemente a los fondos, o cancelan definitivamente a las instituciones e iniciativas norteamericanas que apoyaban a diferentes acciones humanitarias a nivel mundial, ocasionarán, hablando específicamente sobre el VIH, que 6.3 millones de personas más mueran de SIDA en los próximos cuatro años, a menos que se restablezcan en el corto plazo los apoyos económicos.
Lo cierto es que todas las acciones realizadas para disminuir el número de contagios y muertes por esta enfermedad pueden quedar fracturadas con las decisiones del presidente de los EE. UU., por lo que Winnie Byanyima aseguró: “Veremos un aumento real de esta enfermedad, volveremos a ver gente muriendo de la misma forma que en los años 90 y 2000”, enfatizando que habrá un “aumento de diez veces” con respecto a las 600 mil muertes relacionadas con el sida registradas en el mundo en 2023, 8.7 millones de nuevas infecciones adicionales, versus 1.3 millones de nuevas infecciones registradas en el 2023 a nivel global.
Vale la pena recordar que la iniciativa estadounidense PEPFAR, iniciada en 2003 para prevenir y contener las infecciones por VIH, y que ha conseguido salvar 26 millones de vidas, puede quedar inhabilitada por estas decisiones ejecutivas.
Aunque esta nota se centra principalmente en los graves problemas que ocasionarán las decisiones tomadas por Trump con respecto al VIH/SIDA, es necesario acotar que su impacto no se circunscribe únicamente a esta enfermedad, ya que otras agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que dependen en gran medida del financiamiento de los EE. UU. también están siendo afectadas. Como ejemplo, les mencionamos que la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR, por sus siglas en inglés) dio a conocer que miles de personas se han quedado sin ayuda vital en el este de la República Democrática del Congo, devastado por la guerra; que la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU anunció que los recortes de financiación tienen graves repercusiones para las comunidades migrantes vulnerables, exacerbando las crisis humanitarias y socavando los sistemas de apoyo esenciales para las poblaciones desplazadas, al igual que lo que ocurre con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés), tema sobre el que publicamos una nota ayer, 27 de marzo, en la que ponemos de manifiesto que los logros conseguidos a lo largo de los años en la reducción de la mortalidad infantil están en riesgo de perderse.
Es lamentable que las decisiones tomadas desde la visión de una agenda política errática, violenta y negacionista, arrasen con los logros conseguidos a través de largos años de trabajo, en los que los EE. UU. se erigió como una nación líder a nivel global.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes:
Organización de las Naciones Unidas. (24 de marzo de 2025).
ONUSIDA advierte de una vuelta a la mortalidad de los 90 por el VIH si EE.UU. no restablece la financiación.
UNAIDS. (3 de marzo de 2025).
El impacto de la pausa de financiación de Estados Unidos en la respuesta comunitaria al VIH en América Latina.


