“La diferencia de dolor entre hombres y mujeres tiene una base biológica. No está en la cabeza. Está en el sistema inmunitario”. Geoffroy Laumet

En términos generales, sabemos que el dolor entre hombres y mujeres no se manifiesta de la misma manera, y aunque también se sospechaba que en el caso del dolor crónico la persistencia era mayor en el sexo femenino, no había ninguna prueba científica que lo demostrara, quedándose en lo meramente anecdótico.

Sin embargo, y gracias a una investigación realizada por un equipo de destacados científicos de la Universidad Estatal de Michigan, en los EE. UU., cuyos resultados fueron publicados el pasado 20 de febrero en la prestigiosa revista Science Immunology con el título: “Monocyte-derived IL-10 drives sex differences in pain duration”, ahora sabemos con absoluta precisión la razón subyacente por la que el dolor en mujeres permanece por más tiempo.

“El estudio de la Universidad Estatal de Michigan, muestra que la resolución del dolor es un proceso activo, impulsado por el sistema inmunitario, que difiere en hombres y mujeres debido a hormonas sexuales como la testosterona. Estos hallazgos podrían ayudar a los científicos a dejar de centrarse en cómo se origina el dolor y centrarse en cómo se resuelve”. MSU

La investigación develó que en mujeres y hombres hay un subconjunto de monocitos que liberan interleucina-10+, una potente molécula antiinflamatoria e inhibidora del dolor. La diferencia es que estas células en los hombres son más activas que en las mujeres, enviando señales a las neuronas sensoriales para acelerar la resolución del dolor crónico, con lo que consiguen reducir su duración temporal. Este proceso ocurre con mayor lentitud en las mujeres.

El porqué estos monocitos son más activos en los varones se relaciona con los andrógenos (hormonas esteroides sexuales, principalmente testosterona y dihidrotestosterona).

El hallazgo abre la puerta al desarrollo de terapias personalizadas que no solo enmascaren el dolor, sino que potencien los mecanismos inmunológicos específicos de cada sexo para resolverlo de raíz.

Cierro la nota con la declaración de Geoffroy Laumet con la que la inicié: “La diferencia de dolor entre hombres y mujeres tiene una base biológica. No está en la cabeza. Está en el sistema inmunitario”.

Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF

Fuentes:

Science Immunology. (20 de febrero de 2026).
Monocyte-derived IL-10 drives sex differences in pain duration.

Michigan State University. (23 de febrero de 2026).
Why chronic pain lasts longer in women: Immune cells offer clues.

Michigan State University. (s.f.).
Geoffroy Olivier Laumet.