“Esta declaración política es la más amplia y completa adoptada hasta ahora. Incorpora las enseñanzas extraídas de la pandemia de COVID-19 y, al mismo tiempo, responde a nuevos desafíos mundiales que han ido surgiendo en los últimos años”. OMS
Casi para terminar el 2025, los Jefes de Estado y de Gobierno, y representantes de Estados y Gobiernos afiliados a la Organización Mundial de la Salud (OMS), aprobaron durante el octogésimo periodo de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) una declaración mundial destinada a frenar la incidencia de las enfermedades no transmisibles (ENT), y a fortalecer la atención a la salud mental mediante un enfoque integral nunca antes planteado.
La declaración política fue bautizada como “Equidad e integración: transformar vidas y medios de subsistencia mediante el liderazgo y las medidas en materia de enfermedades no transmisibles y la promoción de la salud mental y el bienestar”, y es el primer instrumento político que, al menos en el papel, marca la intención de incidir conjuntamente en ambas esferas de la salud, buscando alcanzar, a más tardar para el 2030, las siguientes metas:
- 150 millones menos de consumidores de tabaco;
- 150 millones más de personas con la hipertensión bajo control, y
- 150 millones más de personas con acceso a atención a la salud mental.
Para ello, se establecieron indicadores concretos para el 2030, entre los que destacan:
- Que al menos el 80 % de los países tengan marcos políticos, normativos, legislativos y fiscales en vigor;
- Que al menos el 80 % de los centros de atención primaria cuenten con medicamentos esenciales, y tecnologías básicas asequibles recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la atención de las enfermedades no transmisibles (ENT);
- Que al menos el 60 % de los países apliquen políticas o medidas de protección financiera que cubran o limiten el costo de los servicios esenciales relacionados con las ENT y la salud mental;
- Que al menos el 80 % de los países cuenten con planes nacionales multisectoriales plenamente operativos en este ámbito;
- Que cuando menos el 80 % cuenten con sistemas sólidos de vigilancia y seguimiento de estas afecciones.
Al respecto, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró: “La adopción de estas ambiciosas metas para controlar las ENT y promover la salud mental, demuestra el compromiso de los Estados Miembros con la protección de la salud de sus poblaciones. Juntos, podemos cambiar el curso de estas enfermedades y de la salud mental, y ofrecer salud, bienestar y oportunidades para todos”.
Confiamos que nuestros líderes políticos asuman como propios estos compromisos, destinando los recursos financieros, humanos y tecnológicos para ello.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes:
Organización Mundial de la Salud. (16 de diciembre de 2025).
Los dirigentes mundiales aprueban una declaración política histórica sobre las enfermedades no transmisibles y la salud mental.
Organización de las Naciones Unidas. (8 de diciembre de 2025).
Declaración política de la cuarta reunión de alto nivel de la Asamblea General sobre la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles y la promoción de la salud mental y el bienestar.


