En 2024 el Gobierno Federal de nuestro país proyectó una inversión para la atención de la salud mental equivalente a 1.3 %, lo que en términos reales era similar al presupuesto ejercido en 2016. Para igualar la inversión promedio de la región, México tendría que triplicar el presupuesto en ese apartado.

Estamos a punto de concluir el Mes de la Concientización sobre la Salud Mental, larga efeméride con la que se busca incrementar la consciencia sobre la importancia de la salud mental y el bienestar que esta conlleva, y reducir el estigma asociado con las enfermedades mentales –pesada carga que incrementa la dificultad intrínseca de enfrentarlas–.

“El estigma de la salud mental sigue siendo un factor importante de influencia negativa en la forma en que las personas tratan y perciben las afecciones de salud mental. Algunas investigaciones indican que, en muchos países, aproximadamente del 80 al 90 por ciento de las personas con una afección de salud mental experimentan el impacto negativo del estigma”. Medical News Today

Buscando ampliar el conocimiento que tenemos sobre el tratamiento de las enfermedades mentales, pero aclarando enfáticamente que su práctica no constituye de ninguna manera una alternativa viable ni recomendada para suspender la atención psicológica o psiquiátrica, y el apego a la terapia farmacológica indicada por los médicos psiquiatras, hoy estrenamos en el podcast de códigoF la interesante conversación que tuvimos con la consultora e instructora organizacional en Atención Plena (Mindfulness), Manejo del estrés, Inteligencia emocional y Mejora del ambiente laboral Rocío Valdés Latapí sobre la “Atención Plena” o Mindfulness, disciplina que nos entrena para ubicarnos y vivir la realidad en el momento presente, ayudándonos a enfocar y clarificar nuestros pensamientos.

A pesar de su importancia, en Latinoamérica y el Caribe (LATAM), 8 de cada 10 personas con problemas de salud mental no recibieron en 2023 la atención adecuada que necesitaban. La mayor brecha fue en los trastornos de ansiedad, donde el 86 % de la población no recibía atención. Se estima que, durante 2020, las consultas de salud mental cayeron el 62 %.

En el contexto de la práctica de la Atención Plena como técnica coadyuvante con respaldo científico para el tratamiento de la depresión mayor resistente a los tratamientos estándar, la revista The Lancet Psychiatry publico recientemente un estudio con el título “Mindfulness-based cognitive therapy versus treatment as usual after non-remission with NHS Talking Therapies high-intensity psychological therapy for depression: a UK-based clinical effectiveness and cost-effectiveness randomised, controlled, superiority trial”, en el que los autores afirman que: “el tratamiento basado en mindfulness puede ser beneficioso tras la no remisión del trastorno depresivo mayor tras tratamientos psicológicos de atención escalonada. Junto con la evidencia de estudios previos sobre la no remisión tras el tratamiento farmacológico, nuestros hallazgos establecen que la terapia cognitiva basada en la atención plena (MBCT), es una intervención grupal fácilmente escalable, como un tratamiento de vanguardia”.

“La salud mental es un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida, desarrollar todas sus habilidades, poder aprender y trabajar adecuadamente y contribuir a la mejora de su comunidad. Es parte fundamental de la salud y el bienestar que sustenta nuestras capacidades individuales y colectivas para tomar decisiones, establecer relaciones y dar forma al mundo en el que vivimos. La salud mental es, además, un derecho humano fundamental. Y un elemento esencial para el desarrollo personal, comunitario y socioeconómico”. Organización Panamericana de la Salud (OPS)

Algunos datos interesantes sobre los trastornos mentales

  • Además de la gravedad que tienen por sí mismos, los trastornos de la salud mental son un destacado factor de riesgo para el desarrollo de nuevas patologías, o para que se agraven las pre existentes, potenciando, además, la ocurrencia de lesiones provocadas o no intencionales.
  • La depresión tiene la mayor prevalencia a nivel mundial entre los trastornos mentales, presentándose con mayor frecuencia en mujeres que hombres.
  • Entre el 10 y el 15 % de las mujeres en países industrializados y entre el 20 y el 40 % de las mujeres de ingresos bajos y medios sufren de depresión durante el embarazo o el postparto, afección que puede agravarse aún más, llegando a la psicosis postparto.
  • No existen en nuestro país centros de atención e internamiento especializados para que las mujeres que cursan con una depresión postparto o una psicosis postparto reciban atención en compañía de sus bebés, algo que, por experiencia en otros países, incrementa las posibilidades de recuperación.
  • Los trastornos mentales y neurológicos en los adultos mayores, como la enfermedad de Alzheimer, otras demencias y la depresión, contribuyen significativamente a la carga de enfermedades no transmisibles.
  • En las Américas, la prevalencia de las demencias en los adultos mayores a 60 años oscila entre el 6.46 % y el 8.48 %, pero hay que tomar en cuenta que las proyecciones estiman que el número de personas con este trastorno se duplicará cada 20 años.
  • Para los trastornos afectivos, de ansiedad y por consumo de sustancias en adultos, graves y moderados, la mediana de la brecha de tratamiento es de 73.5 % en la Región de las Américas, 47.2 % en América del Norte y 77.9 % en América Latina y el Caribe (ALC).
  • La brecha para el tratamiento de la esquizofrenia en América Latina y el Caribe es del 56.9 %, para la depresión es de 73.9 %, y para el consumo de alcohol del 85.1 %.
  • El gasto público medio en salud mental en toda la Región es apenas un 2.0% del presupuesto de salud, y más del 60 % de este dinero se destina a hospitales psiquiátricos, que no siempre son el mejor modelo de atención.
  • La OMS recomienda que los países inviertan entre el 5 % y el 10 % de su presupuesto total sanitario en salud mental.

El Plan de acción integral sobre salud mental 2013-2030 (OMS, 2021), la Política para mejorar la salud mental (OPS, 2023) y la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible (Organización de las Naciones Unidas – 2015) ofrecen diez recomendaciones:

  • Elevar la salud mental a nivel nacional y supranacional.
  • Integrar la salud mental en todas las políticas.
  • Aumentar la cantidad y calidad del financiamiento.
  • Garantizar los derechos humanos.
  • Promover la salud mental a lo largo de la vida.
  • Mejorar y ampliar los servicios a nivel comunitario.
  • Fortalecer la prevención del suicidio.
  • Adoptar enfoque de género.
  • Abordar el racismo y la discriminación.
  • Mejorar los datos e investigaciones.

Para cerrar la nota, también les recomendamos escuchar los siguientes programas del podcast de códigoF:

Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF

Fuentes:

Organización Panamericana de la Salud. (s.f.).
Salud Mental.

The Lancet Psychiatry. (junio de 2025).
Mindfulness-based cognitive therapy versus treatment as usual after non-remission with NHS Talking Therapies high-intensity psychological therapy for depression: a UK-based clinical effectiveness and cost-effectiveness randomised, controlled, superiority trial.

Organización Mundial de la Salud. (8 de octubre de 2021).
Un informe de la OMS pone de relieve el déficit mundial de inversión en salud mental.

Centro de Investigación Económica y Presupuestaria. (2023).
Presupuesto para salud mental: Un derecho humano universal.

Medical News Today. (27 de enero de 2021).
La salud mental y el estigma en Latinoamérica.