La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentó el informe Panorama de la Salud 2025 (Health at a Glance), en el que confirma la recuperación de la esperanza de vida tras la pandemia de COVID-19, pero también revela rezagos estructurales de México en cobertura, financiamiento y resultados sanitarios.

Un contexto internacional que avanza

En promedio, las y los habitantes de los países de la OCDE viven 81.1 años. La mayoría de los sistemas de salud no solo recuperó el nivel previo a la pandemia, sino que mantiene una trayectoria ascendente en esperanza de vida.

Las enfermedades del sistema circulatorio y el cáncer siguen siendo las principales causas de muerte y concentran cerca de la mitad de los fallecimientos en la región. Al mismo tiempo, se observa una mejora continua en la calidad de la atención hospitalaria: la mortalidad por infarto agudo de miocardio y por evento vascular cerebral ha disminuido de forma sostenida durante la última década, gracias a mejores capacidades diagnósticas, atención oportuna y fortalecimiento de los cuidados intensivos.

En 2024, el gasto en salud de los países de la OCDE representó en promedio 9.3 % del PIB, frente al 8.8 % de 2019. Esto refleja la presión de sistemas que atienden poblaciones más envejecidas, con mayor carga de enfermedades crónicas y tecnologías cada vez más costosas. El gasto sanitario equivale ya a aproximadamente 15 % del gasto público total, lo que limita los márgenes para seguir incrementándolo sin reformas fiscales de fondo.

México: brechas en esperanza de vida y cobertura

En ese contexto, México se mantiene entre los países con peores resultados globales de salud dentro de la OCDE. La esperanza de vida es de 75.5 años, es decir, casi seis años por debajo del promedio del organismo, ubicando al país en el último lugar entre los 38 miembros.

El informe subraya que solo alrededor de 78 % de la población mexicana cuenta con algún tipo de cobertura médica, pública o privada. Esto significa que 2 de cada 10 personas enfrentan barreras importantes para acceder a consultas, análisis de laboratorio, procedimientos quirúrgicos y medicamentos, mientras que el promedio de cobertura en la OCDE es de 98 %.

A ello se suma una percepción de calidad limitada: únicamente 56 % de las y los usuarios en México declara estar satisfecho con los servicios de salud recibidos, ocho puntos por debajo de la media de la OCDE.

Financiamiento insuficiente y menor capacidad instalada

El estudio muestra que la brecha entre México y el resto de los países no solo es de resultados, sino de recursos. Mientras la OCDE destina en promedio 9.3 % del PIB al sector salud, México invierte alrededor de 6 %; en términos per cápita, el gasto mexicano se ubica por debajo de 2 mil dólares anuales, frente a casi 6 mil dólares en promedio en la OCDE.

Esta diferencia se traduce en menor capacidad instalada y recursos humanos:

  • 2.7 médicos por cada mil habitantes, frente a 3.9 en promedio.
  • 3 enfermeras por cada mil habitantes, muy por debajo del promedio de 9.
  • 1 cama de hospital por cada mil habitantes, frente a 4.2 en el conjunto de la OCDE.

El rezago también se observa en equipamiento para la detección oportuna de enfermedades y en programas de prevención. Por ejemplo, la cobertura de vacunación infantil contra difteria, tétanos y tos ferina alcanza solo 78 % de los menores elegibles, y únicamente 2 de cada 10 mujeres en edad de riesgo se realizan mastografías periódicas.

Mortalidad evitable y enfermedades crónicas

La combinación de menor financiamiento, baja cobertura y debilidades en la atención primaria se refleja en una mayor mortalidad evitable. México registra 418 muertes prevenibles por cada 100 mil habitantes, casi el doble del promedio de la OCDE (222).

El informe destaca, además, la elevada carga de diabetes y obesidad. México se ubica entre los países con mayor proporción de personas con obesidad y con niveles altos de glucosa, aun cuando algunos factores de riesgo tradicionales muestran niveles más favorables que el promedio internacional:

  • Solo alrededor de 9 % de los mayores de 15 años fuma diariamente, frente a casi 15 % en la OCDE.
  • El consumo anual de alcohol es de 6.2 litros por persona, menor que los 8.5 litros promedio.

Sin embargo, estos datos positivos no compensan el impacto de la mala alimentación, el sedentarismo y las desigualdades sociales, que se traducen en más hospitalizaciones y fallecimientos evitables.

Prevención y primera línea: inversión baja y estancada

El Panorama de la Salud 2025 subraya que, a nivel OCDE, la prevención y la atención primaria siguen recibiendo una fracción pequeña del presupuesto: alrededor de 3 % y 14 %, respectivamente, sin cambios significativos en la última década.

En el caso de México, este subfinanciamiento se combina con la fragmentación institucional y la ausencia de una estrategia sostenida de inversión en el primer nivel de atención. El resultado es una alta proporción de hospitalizaciones por condiciones que podrían haberse evitado con diagnóstico temprano, seguimiento de enfermedades crónicas y promoción efectiva de hábitos saludables.

Tecnologías de la salud: gasto creciente y retos de gobernanza

La OCDE advierte que el gasto farmacéutico representa entre 12 y 20 % del gasto sanitario total en muchos países, con una tendencia creciente debido a la expansión de productos biotecnológicos, biosimilares y terapias avanzadas, especialmente en áreas como cáncer, inmunología y enfermedades raras. Estas tecnologías, aunque brindan beneficios clínicos relevantes, presionan los presupuestos públicos por sus precios elevados y por concentrarse en tratamientos hospitalarios.

México no reporta información completa para la comparación internacional en este rubro, lo que dificulta evaluar la eficiencia del gasto en medicamentos y tecnologías de alto costo. El informe subraya la importancia de robustecer las agencias de evaluación de tecnologías en salud para decidir qué innovaciones incorporar, con base en criterios de costo-efectividad y valor terapéutico añadido.

En paralelo, la salud digital aparece como un componente estratégico: la telemedicina, la interoperabilidad de expedientes y el uso de datos en tiempo real permiten mejorar diagnósticos, seguimiento y desempeño de los servicios, siempre que existan reglas claras de gobernanza, protección de datos y capacitación del personal.

Retos para México: cerrar la brecha financiera y de gobernanza

De la revisión del informe se desprende que la distancia de México respecto al promedio de la OCDE es, sobre todo, financiera y de gobernanza: menor esfuerzo fiscal en salud, menor capacidad instalada, fragmentación institucional y rezagos en prevención y calidad.

Entre los desafíos prioritarios destacan:

  1. Aumentar de forma sostenida la inversión pública en salud, con énfasis en atención primaria, prevención y equipamiento básico.
  2. Universalizar la cobertura efectiva, no solo nominal, garantizando acceso real a consultas, medicamentos y estudios diagnósticos.
  3. Fortalecer la calidad de la atención, reduciendo muertes evitables por infartos, EVC y otras emergencias mediante protocolos estandarizados y tiempos de respuesta más cortos.
  4. Reforzar la vacunación y los programas de detección temprana, especialmente en infancia y en cáncer en mujeres.
  5. Consolidar una política nacional de evaluación de tecnologías y salud digital, que permita aprovechar la innovación sin comprometer la sustentabilidad financiera del sistema.

México enfrenta un rezago significativo frente a sus pares internacionales; sin embargo, el Panorama de la Salud 2025 se publica en un contexto en el que el país impulsa reformas para fortalecer su sistema sanitario, como la transición hacia un sistema universal de atención médica, las campañas intensivas de vacunación, la creación y rehabilitación de infraestructura hospitalaria, así como nuevos mecanismos de coordinación entre instituciones. El informe muestra que los países que han logrado avances en esperanza de vida y calidad de los servicios lo han hecho combinando mayor inversión con sistemas de salud mejor articulados, orientados a la prevención y a la toma de decisiones basada en evidencia, horizonte hacia el cual México busca avanzar.

Fuentes:

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. (2025).
Panorama de la salud 2025: Indicadores de la OCDE [Informe]. OECD Publishing.

CANIFARMA. (2025).
Health at a Glance – OCDE 2025 [Presentación en PowerPoint]. Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica.

García, A. (2025, noviembre 13).
México tiene una cobertura sanitaria 20 puntos menor que el promedio de la OCDE. El Economista.

Rubio, P. (2025, noviembre 13).
México tiene la peor esperanza de vida entre países de la OCDE por enfermedades como obesidad y diabetes; ¿Cuánto viven en promedio los mexicanos en 2025? El Imparcial.