La OMS pide NO caer en el pánico, NO cerrar las fronteras NI imponer restricciones a los viajes y al comercio; en cambio, recomienda implementar controles de salida en aeropuertos internacionales, puertos marítimos y principales pasos fronterizos terrestres, además de considerar la posibilidad de posponer reuniones multitudinarias hasta que se interrumpa la transmisión de la enfermedad. Sin embargo, ante el próximo arranque del Mundial de Futbol Soccer 2026, esta última petición parece imposible de cumplir.
Cumpliendo cabalmente con nuestra responsabilidad de proporcionarles información actual, fidedigna y confiable sobre el ámbito de la salud nacional e internacional, evitando magnificar y sacar peligrosamente de contexto las comunicaciones emitidas de manera oficial por los organismos sanitarios nacionales o internacionales, les informamos lo siguiente:
Hace un par de días, el 16 de mayo de 2026, Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, previa consulta con las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo y Uganda –naciones en las que se detectó un brote de alta mortalidad de Ébola causada específicamente por la Enfermedad por el virus de Bundibugyo (EVB)–, decidió emitir una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII).
“La enfermedad por el virus Bundibugyo (EVB) es una forma grave y a menudo mortal de la enfermedad del Ébola causada por el virus Bundibugyo, perteneciente al género Orthoebolavirus , del que se sospecha que los murciélagos frugívoros son su reservorio natural. La infección humana se produce por contacto directo con la sangre o las secreciones de animales silvestres infectados, como murciélagos o primates no humanos, y posteriormente se transmite de persona a persona por contacto directo con la sangre, las secreciones, los órganos u otros fluidos corporales de individuos infectados o superficies contaminadas. La transmisión se ve particularmente incrementada en entornos sanitarios en los que las medidas de prevención y control de infecciones son insuficientes, y durante prácticas funerarias inseguras que implican contacto directo con el fallecido”. OMS | Noticias sobre brotes de enfermedades (16 de mayo del 2026).
La declaración de la emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII), derivada de las disposiciones del Reglamento Sanitario Internacional (2005) (RSI), y decidida a partir de la ocurrencia de 246 casos sospechosos y 80 fallecimientos en la República Democrática del Congo y Uganda (hasta el 15 de mayo del presente año), llevó a la OMS a implementar medidas de respuesta inmediata entre las que se incluyen: el “despliegue de equipos de respuesta rápida, la entrega de suministros médicos, el fortalecimiento de la vigilancia, la confirmación de laboratorio, las evaluaciones de prevención y control de infecciones, el establecimiento de centros de tratamiento seguros y la participación de la comunidad, el apoyo a la coordinación de la respuesta, la gestión de casos y la preparación transfronteriza”.
Es necesario destacar que, a diferencia de lo que ocurre con la enfermedad por el virus del ébola, hasta el momento no hay una vacuna autorizada ni tratamientos específicos contra el EVB, por lo que la respuesta y el control del brote dependen completamente de las intervenciones y medidas de salud pública que deben implementarse rigurosamente. Entre las medidas destacan la atención de apoyo, la detección temprana, el control de infecciones adecuado, el rastreo de contactos exhaustivo, y la realización de entierros seguros, con la participación comunitaria.
“Ningún país debería cerrar sus fronteras ni imponer restricciones a los viajes o al comercio. Estas medidas suelen implementarse por temor y carecen de fundamento científico. Además, empujan el movimiento de personas y mercancías hacia pasos fronterizos informales que no están bajo vigilancia, aumentando así las probabilidades de propagación de la enfermedad. Más críticamente, estas restricciones también pueden comprometer las economías locales y afectar negativamente las operaciones de respuesta desde el punto de vista de la seguridad y la logística”. OMS | OPS
Entre otras importantes medidas precautorias, la OMS recomienda a las personas que hayan estado en contacto con casos de la enfermedad del virus de Bundibugyo no realizar viajes internacionales para minimizar el riesgo de propagación internacional de la enfermedad, y a las naciones, implementar controles de salida para todas las personas en aeropuertos internacionales, puertos marítimos y principales pasos fronterizos terrestres, en caso de enfermedad febril inexplicable que hagan sospechar la enfermedad del virus Bundibugyo.
Por otra parte, y esto es prácticamente inviable por el impacto económico que tendría, la OMS propone posponer reuniones multitudinarias hasta que se interrumpa la transmisión de la Enfermedad por el virus de Bundibugyo (EVB), justamente lo contrario a lo que ocurrirá con la realización del Campeonato Mundial de Fútbol Soccer 2026. Esto me lleva a recordar que, pocos meses antes de que la OMS declarara la pandemia de COVID-19, en China celebraron su Año Nuevo (simultáneo al Chunyun, o temporada de viajes del festival de primavera), lo que llevó a millones de personas a desplazarse por su territorio, potenciando la diseminación de la enfermedad que en ese momento se conocía como la “neumonía de Wuhan”.
Por otra parte, es terrible constatar que, a pesar de la importancia vital que este 17.o brote de Ébola tiene, el conflicto armado en la provincia de Ituri –en la que hay 273 mil 403 desplazados, y un total de 1.9 millones de personas necesitadas– restringe la movilidad de los equipos de vigilancia, limita drásticamente el despliegue de los Equipos de Respuesta Rápida, y dificulta el transporte seguro de muestras de laboratorio. Esto, sumado al difícil rastreo de contactos, y a la alta movilidad de la población, aumenta el riesgo de que los contactos de alto riesgo se pierdan durante el seguimiento, o nunca se identifiquen.
Por lo pronto, vale la pena asumir y mantener las medidas de precaución para evitar posibles contagios, en espera de las recomendaciones que nos hagan nuestras autoridades sanitarias.
Por: Manuel Garrod, miembro del comité editorial de códigof
Fuentes
World Health Organization. (16 de mayo de 2026).
Ebola disease caused by Bundibugyo virus, Democratic Republic of the Congo & Uganda.
Organización Panamericana de la Salud. (17 de mayo de 2026).
Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) relacionado a la enfermedad por virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda. Implicaciones para las Américas.


