Más allá del diagnóstico tradicional: la nueva frontera en la evaluación de la depresión difícil de tratar

Cuando hablamos coloquialmente sobre la depresión, es común cometer el error de asumir que en esta palabra caben, por así decirlo, los diferentes tipos de esta enfermedad; esto, además de ser inexacto, puede incluso ser riesgoso.

De acuerdo con los criterios establecidos en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-5-TR, guía clínica oficial de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés), hay diferentes tipos de depresión, cada uno de ellos con características, circunstancias y tratamiento diferente.

Los estigmas en el diagnóstico

En este contexto, vale la pena precisar que al menos a un tercio de los pacientes con trastorno depresivo mayor se les diagnostica de manera errónea como depresión resistente al tratamiento (DRT). Este tipo de depresión se caracteriza por la falta de respuesta a dos o más tratamientos, y algunos expertos consideran que ese diagnóstico es estigmatizante, por lo que han pedido que a la depresión conocida hasta el momento como resistente al tratamiento se le denomine como depresión difícil de tratar. La diferencia está en que el término “depresión resistente al tratamiento” pareciera una condena al fracaso, lo que no es cierto.

Buscando ayudar a los especialistas en salud mental a incrementar la asertividad diagnóstica en personas con depresión difícil de tratar, un equipo de especialistas liderados por el doctor Mark Zimmerman, jefe de psiquiatría y salud conductual en South County Psychiatry, en North Kingstown, EE. UU., y director del proyecto “Métodos para mejorar la evaluación diagnóstica y los servicios” de Rhode Island, desarrollaron el Cuestionario de Remisión de la Depresión (RDQ), con el que se  evalúan los síntomas depresivos, la calidad de vida y la capacidad funcional y de resiliencia.

La propuesta del nuevo Cuestionario de Depresión Difícil de Tratar (DTDQ), que se presentó el 18 de mayo pasado en el Congreso Anual de la American Psychiatric Association (APA) de 2026, es un formato de autoevaluación en el que se le pide a los pacientes clasificar 39 elementos en una escala de 5 puntos. Los elementos evalúan la gravedad y la duración de la depresión, la ansiedad, la ira, el estrés vital reciente, la capacidad de afrontamiento, los traumas infantiles, el apoyo social, la salud física, el dolor, la eficacia del tratamiento farmacológico y la psicoterapia previas, y las expectativas de beneficio del tratamiento actual. De implementarse, este nuevo cuestionario será una herramienta auxiliar extraordinaria para el diagnóstico y el inicio temprano del tratamiento.

Al respecto, el doctor Zimmerman declaró: “El DTDQ amplía nuestra comprensión tradicional de la depresión resistente al tratamiento, incorporando factores de riesgo psicosociales y relacionados con la enfermedad al marco existente, abriendo la puerta a una nueva percepción del tratamiento y la gestión de la depresión”.

¿Cuáles son los principales tipos de depresión establecidos por el DSM-5-TR?

La información que les presentamos a continuación tiene un carácter meramente informativo, y de ninguna manera suple el diagnóstico médico especializado. 

  1. Trastorno Depresivo Mayor (Depresión Clínica)

Se caracteriza por un estado de ánimo persistentemente bajo, y la pérdida de interés en actividades (anhedonia) durante al menos dos semanas.

Las causas pueden ser endógenas (biológicas/genéticas) o desencadenado por circunstancias vitales graves (duelos, pérdidas, traumas).

Epidemiología: Puede aparecer a cualquier edad, pero el pico de incidencia suele ser entre los 20 y 40 años. Es más común en mujeres (casi el doble que en hombres), aunque en la infancia temprana la proporción es similar.

  1. Trastorno Depresivo Persistente (Distimia)

Es una depresión de menor intensidad que la mayor, pero de larga duración. Para el diagnóstico, el estado de ánimo bajo debe estar presente la mayor parte del día, y más días que los que no, durante al menos dos años.

Se le asocia frecuentemente con una base temperamental o personalidad subyacente, y con la cronificación de conflictos no resueltos o condiciones de vida adversas prolongadas.

Epidemiología: Comienza con frecuencia en la adolescencia o adultez temprana y, al igual que la anterior, tiene una mayor prevalencia en mujeres.

  1. Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM)

Más que un síndrome premenstrual convencional, el TDPM implica síntomas depresivos, irritabilidad extrema y ansiedad que se presentan en la fase lútea (etapa del ciclo menstrual que ocurre entre la ovulación y el inicio del siguiente periodo) del ciclo menstrual y desaparecen poco después de iniciar la menstruación.

El TDPM está ligado a la sensibilidad biológica a los cambios hormonales (estrógeno/progesterona).

Epidemiología: Exclusivo de mujeres en edad reproductiva.

  1. Depresión Postparto

Es importantísimo diferenciar la “tristeza postparto”, también conocida como “baby blues”, de este padecimiento, por su severidad y duración. La depresión postparto incluye en muchos casos sentimientos de incapacidad para cuidar al bebé, pensamientos intrusivos e incluso ideación suicida.

Esta enfermedad es inducida por cambios hormonales bruscos, factores psicosociales (falta de una red de apoyo) y antecedentes de trastornos del estado de ánimo.

Epidemiología: Se desarrolla durante el embarazo o después del parto.

  1. Trastorno Afectivo Estacional

Se caracteriza por episodios depresivos que siguen un patrón temporal, generalmente apareciendo en otoño/invierno debido a la menor exposición a la luz solar o las fiestas decembrinas. Generalmente remite con la llegada de la primavera.

Se relaciona con los ritmos circadianos y en la regulación de melatonina/serotonina por la luz.

Epidemiología: Más común en latitudes lejanas al ecuador, y más frecuente en mujeres. Suele iniciarse entre los 18 y 30 años.

  1. Depresión con Características Psicóticas

Es un subtipo de depresión mayor en el que la persona, además de la tristeza, presenta alucinaciones o delirios.

Esta condición frecuentemente indica un episodio de depresión muy severa.

Epidemiología: Puede ocurrir en cualquier grupo demográfico, pero es más común en edades avanzadas cuando hay comorbilidad con enfermedades físicas.

Les compartimos una tabla de referencia:

Tipo de Depresión

Edad de inicio común

Sexo predominante

Depresivo Mayor

20 – 40 años

Mujeres

Persistente (Distimia)

Adolescencia / Adultez joven

Mujeres

Disfórico Premenstrual

Edad reproductiva

Mujeres (exclusivo)

Postparto

Post-parto

Mujeres (exclusivo)

Afectivo Estacional

18 – 30 años

Mujeres

Con Características Psicóticas

Edades avanzadas (usualmente)

Sin predominio marcado

Es importante recalcar que la depresión, sea del tipo que sea, es un padecimiento que, de agravarse y prolongarse en el tiempo, puede llevar a las personas a la ideación suicida y a la autoprivación de la vida, por lo que nunca y bajo ninguna circunstancia debe ser ignorada.

La depresión es una enfermedad que debe ser atendida por un médico especialista.

Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF

Fuentes

Medscape. (9 de junio de 2026).
Tool Predicts Risk for Difficult-To-Treat Depression Before Multiple Treatment Failures.

Medscape. (Mayo de 2026).
American Psychiatric Association (APA) 2026 Annual Meeting.

American Psychiatric Association. (2026).
Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-5-TR).

Organización Mundial de la Salud. (29 de agosto de 2025).
Trastorno depresivo (depresión).

National Institute of Mental Health. (Diciembre de 2024).
Depression.

MedlinePlus. (s.f.).
Depresión.