Cuando hablamos de mordeduras fatales de serpientes venenosas a quienes viven en zonas residenciales urbanas, donde no hay serpientes salvo las que se venden en las tiendas de mascotas –que, por cierto, no son venenosas– pareciera que estamos haciendo referencia a una novela, una película o una serie de aventuras o conflictos en una selva remota… algo totalmente ajeno a las vidas citadinas.

Sin embargo, es preocupante saber que cada año 100 mil personas pierden la vida de manera anticipada en el mundo, y más de 300 mil logran sobrevivir, pero con discapacidades permanentes, como consecuencia de la mordedura de alguna de las 600 especies de serpientes venenosas que habitan en las zonas rurales tropicales y sub tropicales de América, Asia y África.

«5.4 millones de personas en todo el mundo sufren mordeduras de serpientes. Los casos de envenenamiento por esta causa oscilan entre los 1.8 millones y los 2.7 millones, ocasionando entre 81 mil 410 y 137 880 fallecimientos, y alrededor del triple de casos de amputaciones y otras discapacidades permanentes». OMS

Buscando resolver este problema de salud, al que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera una enfermedad tropical desatendida, los científicos han desarrollado a lo largo del tiempo diferentes sueros antiveneno con los que evitar la muerte de las personas mordidas por estos ofidios ponzoñosos, y aunque se utilizan con éxito cuando están rápidamente disponibles, no se tienen los conocimientos necesarios para desarrollar anticuerpos neutralizantes ni inhibidores químicos que permitan desarrollar un suero universal efectivo contra múltiples especies, lo que está por cambiar.

Para entender con mayor claridad el problema, los investigadores explican que aunque las seroterapias antiveneno son generalmente efectivas, la diversidad de las toxinas encontradas en la ponzoña de las 600 especies de serpientes venenosas genéticamente diversas hace que los antivenenos sean efectivos contra una o unas pocas serpientes relacionadas, lo cual causa que la mayoría de las especies de serpientes no cuenten con un antiveneno específico. Los científicos enfatizan que la eficacia puede incluso variar entre miembros de una misma especie, debido a las variaciones genéticas geográficas.

“A nivel mundial, existen más de 600 especies de serpientes venenosas genéticamente diversas, que abarcan 167 millones de años de evolución de Toxicofera. Entre estas, 85 especies son de máxima relevancia médica para los humanos: 31 clasificadas en la Categoría 1 de la OMS, y 54 en la Categoría 2. El resto son potencialmente letales pero poco frecuentes, como las serpientes de coral, o coralillos, o tienen un veneno menos potente”. Cell

Sin embargo, la carencia de un suero antiveneno de amplio espectro o universal que permita salvar el mayor número de vidas posibles independientemente del ofidio involucrado en el ataque parece haber llegado a su fin, gracias a Tim Friede, un donante hiperinmune norteamericano, que a lo largo de 18 años se ha hecho morder intencionalmente más de 200 veces por 19 especies de crótalos venenosos, como la bamba negra, la cobra real, la coralillo y la serpiente de cascabel, entre otras, a las que sumó la autoadministración de 700 dosis venenosas progresivamente mayores; esto, aunque pueda parecernos una total insensatez, hoy rinde sus frutos, ya que gracias a los anticuerpos desarrollados por el sistema inmunológico de Friede a lo largo del tiempo, como respuesta a los más de 850 auto envenenamientos, los investigadores están en proceso de crear un antiveneno universal capaz de neutralizar, al menos, la ponzoña de las serpientes neurotóxicas de la familia Elapidae, la que comprende cerca de la mitad de las especies de serpientes venenosas, incluidos más de 50 géneros y 300 especies.

Es necesario enfatizar que, aunque hasta el momento las pruebas de los diferentes cocteles de suero contra venenos de serpiente desarrollados a partir de los anticuerpos de Friede han tenido éxito en ratones de laboratorio, los investigadores advierten que la cantidad de veneno inoculada a un humano por la mordedura de una serpiente podría revelar efectos tóxicos de componentes adicionales no detectados en las pruebas de laboratorio en modelos animales; así, a pesar de que los resultados son altamente prometedores, todavía no se pueden echar las campanas al vuelo.

Sin embargo, no cabe duda que el avance logrado en la búsqueda de un suero universal o de amplio espectro va por buen camino, gracias al impulso dado por el tesón de Tim Friede.

Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF

Fuentes:

Cell. (2 de mayo del 2025).
Snake venom protection by a cocktail of varespladib and broadly neutralizing human antibodies.

Organización Mundial de la Salud. (12 de septiembre de 2023).
Envenenamiento por mordedura de serpiente.

Organización Panamericana de la Salud. (19 de septiembre de 2023).
Más de 130.000 personas mueren cada año por mordedura de serpiente en el mundo y 400.000 quedan permanentemente discapacitadas.