La tecnología StablevaX® desarrollada por el laboratorio Stablepharma se perfila como el punto de partida para conseguir vacunas que lleguen a los lugares más remotos de nuestro planeta sin importar que exista o no cadena de frío
Pensar que todas las personas, en todos los lugares y en todo momento, gozan de sistemas de refrigeración que preservan sus alimentos y mantienen la estabilidad y eficacia de las vacunas —algunas de las cuales requieren temperaturas de muchos grados bajo cero— es un error.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que hasta un 50 % de las vacunas se desperdician anualmente a nivel global debido a la falta de control de temperatura y a la compleja logística necesaria para mantener una cadena de frío ininterrumpida. Hay que considerar que si un solo eslabón de transporte o punto de almacenamiento falla, la cadena se rompe y la potencia de la vacuna disminuye hasta hacerla ineficaz.
Es por ello que es sumamente esperanzador saber que la vacuna SPVX02 contra el tétanos y la difteria, creada por el laboratorio Stablepharma a partir de un biológico ya existente, no necesita refrigeración y ha superado con éxito los ensayos clínicos de Fase 1, lo que le permitirá avanzar hacia las pruebas fundamentales de Fase 2b.
Los datos clínicos de Fase 1, realizados en múltiples locaciones con 60 adultos sanos y publicados en la revista eClinicalMedicine, demostraron que SPVX02 es segura, bien tolerada y posee una inmunogenicidad similar a la de la vacuna original refrigerada 28 días después de la administración de una dosis única. La vacuna experimental demostró mantenerse estable a una temperatura de 30 °C.
Para alcanzar este inédito logro en la formulación de vacunas termoestables, el laboratorio desarrolló la tecnología StablevaX®, la cual permite la producción de biológicos liofilizados y secos diseñados para mantenerse estables a 30 °C —al menos durante 36 meses— desde su fabricación hasta su fecha de caducidad, sin alterar el principio activo ni comprometer su eficacia clínica, tal como ocurre con la SPVX02 (tétanos-difteria) y la SPVX07 (contra la hepatitis B).
Es interesante saber que la idea base para el desarrollo de StablevaX® nace de la habilidad de la Selaginella lepidophylla, conocida popularmente como la planta de la resurrección por su capacidad para sobrevivir largos periodos de desecación extrema gracias a la acumulación natural de un azúcar llamado trehalosa, que protege las células y estructuras internas de la planta hasta que vuelve a recibir agua.
Esta noticia abre la posibilidad real de cubrir a futuro una necesidad imperante pero no satisfecha: conseguir que millones de personas sean inmunizadas sin importar que carezcan de redes de frío.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes
eClinicalMedicine. (5 de agosto de 2026).
Safety, tolerability, and immunogenicity of SPVX02, a room temperature-stabilised tetanus-diphtheria vaccine, compared to two established tetanus-diphtheria booster vaccines: a multicentre, single-blind, randomised, first-in-human phase 1 trial in the UK.
NIHR Clinical Research Facility. (6 de agosto de 2026).
Fridge-free vaccine shows promise for reaching millions more people worldwide.
Stablepharma. (15 de junio de 2026).
Stablepharma & AFT to Expand Fridge-Free Vaccine Distribution Following Positive Clinical Data.
UN Environment Programme. (26 de junio de 2020).
Why optimized cold-chains could save a billion COVID vaccines.
World Health Organization. (2005).
Monitoring vaccine wastage at country level.
Stablepharma. (13 de marzo de 2026).
Could ‘fridge-free’ vaccines transform global immunisation?
NHS Health Research Authority. (12 de febrero de 2025).
SPVX02 Safety, Immunogenicity and Tolerability Study.


