La rapamicina corrige —en la descendencia adulta con respuesta inflamatoria materna— la hiperexcitabilidad neuronal, la susceptibilidad a las convulsiones, la conectividad de la red funcional, la estructura de la comunidad cerebral, los comportamientos repetitivos y la hiperrespuesta sensorial
Hoy les hablaré sobre un artículo publicado el pasado 23 de julio en la prestigiosa revista Nature Communications, con el título “Acute rapamycin treatment reveals distinct mechanisms of dysfunction in a maternal inflammation mouse model” (El tratamiento agudo con rapamicina revela distintos mecanismos de disfunción en un modelo de ratón con inflamación materna).
La investigación —liderada por un equipo de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), EE. UU.— se centró en ratones expuestos a una respuesta inflamatoria materna (RIM), una condición que induce cambios fisiológicos y conductuales asociados con el trastorno del espectro autista (TEA). El estudio reveló que, tras la administración del fármaco rapamicina, disminuyeron de manera rápida (en cuestión de dos horas) y transitoria la hipersensibilidad sensorial, las conductas repetitivas y la propensión a sufrir convulsiones, todos ellos rasgos asociados con el TEA.
¿Cuál es la importancia del estudio?
Antes de permitirnos pensar que con la administración de la rapamicina podríamos modificar de manera positiva y permanente algunos de los rasgos asociados con el trastorno autista, es necesario detenernos. Los investigadores aseguran que lo realmente significativo fue descubrir algo que se consideraba impensable: que el cerebro adulto mantiene la capacidad de normalizarse funcionalmente, adaptándose y autorregulándose, en este caso, como resultado de la inducción química del medicamento.
Estos efectos positivos —mediados por el Sistema Nervioso Central (SNC)— coinciden con la expresión alterada de genes asociados con el TEA, los canales iónicos y la epilepsia.
Este hallazgo podría convertirse en una diana terapéutica para abordar múltiples fenotipos del TEA.
¿Qué es la rapamicina?
De acuerdo con la definición del Instituto Nacional del Cáncer de los EE. UU., la rapamicina es utilizada para impedir que el cuerpo rechace los trasplantes de órganos o médula ósea. El medicamento impide que ciertos glóbulos blancos rechacen tejidos y órganos ajenos. También bloquea una proteína que participa en la división celular. Es un tipo de antibiótico, inmunodepresor e inhibidor de la cinasa serina/treonina.
Es importante no caer en conclusiones equivocadas, ni creer que los investigadores encontraron la “cura” o la mejora de algunos de los comportamientos del espectro autista. Sin lugar a dudas, el descubrimiento de la capacidad del cerebro adulto para responder positivamente a los estímulos generará otros estudios que exploren cómo impulsar su adaptación y autorregulación.


