Si bien es cierto que la medicina ha conseguido alcanzar nuevas metas en el tratamiento de los tumores cerebrales, siguen siendo unos de los retos a enfrentar más extraordinarios, cuya complejidad es determinada por tres factores.
1) el delicado entorno cerebral
2) la heterogeneidad celular de estos cánceres, y
3) la barrera hematoencefálica, que protege al cerebro pero dificulta o impide el acceso de los fármacos.
Los tipos de tumores cerebrales más frecuentes
Meningiomas: El tipo más frecuente de tumores primarios, con una incidencia aproximada de entre el 35 y el 40 %. La buena noticia es que, a pesar de su alta incidencia, suelen ser benignos y de crecimiento lento.
Gliomas: Este grupo representa cerca del 30 % de los tumores primarios, dentro de los que se destaca el Glioblastoma (Grado IV), por ser el más agresivo y letal.
¿Qué significa la escala de grados con la que se califican los tumores cerebrales?
La escala establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) no mide el tamaño del tumor, sino su comportamiento biológico, particularmente su agresividad histológica (la histología, que estudia los tejidos al microscopio), y se clasifican en:
- Grado I y II (Bajo grado): Son tumores de crecimiento lento, sus células se parecen a las normales y, a menudo, no son infiltrativos, lo que significa que las células anormales están confinadas al lugar donde se originaron sin invadir los tejidos sanos circundantes ni propagarse a otras partes del cuerpo.
- Grado III (Alto grado): Células con crecimiento acelerado y con mayor capacidad de invasión infiltrativa.
- Grado IV (Glioblastoma): Representa el nivel más alto de malignidad.
¿Qué características debe tener un tumor cerebral para ser clasificado como Grado IV?
Para ello, el patólogo debe encontrar las siguientes características microscópicas:
- Necrosis: El tumor crece de manera tan acelerada que rebasa su propio suministro de sangre, provocando que algunas partes de la masa tumoral mueran.
- Proliferación microvascular: El tumor crea sus propios vasos sanguíneos de forma desordenada y masiva para nutrir su acelerado crecimiento.
- Atipia celular extrema: Las células han perdido casi por completo su identidad funcional; se ven muy distorsionadas, crecen sin control y se extienden profundamente en el tejido cerebral sano circundante.
Bajo los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Glioblastoma Grado IV se define como el estadio de mayor agresividad neurooncológica. Su clasificación no responde solo a su tamaño, sino a una firma biológica de autodestrucción y expansión: el tumor crece a una velocidad tal que genera zonas de necrosis interna y neovascularización, infiltrándose en el tejido cerebral sano de manera microscópica, lo que hace que la resección quirúrgica total sea técnicamente inalcanzable.
¿Qué implicaciones clínicas tiene que un tumor cerebral sea Grado IV?
- En primer lugar, la imposibilidad de resección total a consecuencia de su infiltración al tejido cerebral sano a nivel microscópico, lo que impide al cirujano extirparlo por completo sin afectar funciones cerebrales vitales.
- En segundo término, su elevada tasa de recurrencia, ocasionada por su rápida capacidad para desarrollarse nuevamente desde los bordes infiltrados, incluso después de cirugía, radioterapia y quimioterapia.
La incidencia de los tumores cerebrales
La incidencia de los tumores cerebrales no está determinada por la condición socioeconómica, pero el acceso a diagnósticos oportunos y tratamientos de vanguardia sí lo está.
- Edad: La incidencia aumenta significativamente con la edad, alcanzando su pico entre los 65 y 75 años, aunque ciertos tipos, como el meduloblastoma, son predominantemente pediátricos.
- Sexo: Los meningiomas son más frecuentes en mujeres en una proporción de 2 a 1, y los gliomas malignos tienen una prevalencia ligeramente mayor en hombres.
¿Cómo se tratan los tumores cerebrales?
- El tratamiento estándar es la resección quirúrgica, complementada por radioterapia y quimioterapia.
- Otro tipo de tratamiento es el uso de campos eléctricos alternos, o Campos de Tratamiento Tumoral (TTFields, por sus siglas en inglés) para interrumpir la división celular, aprobado en algunos países para glioblastoma recurrente.
Pronóstico
El pronóstico es sumamente heterogéneo. Mientras un meningioma de grado I tiene una tasa de supervivencia a 5 años superior al 90 %, el Glioblastoma mantiene una tasa de supervivencia a 5 años entre el 7 y el 10 %.
¿Qué avances hay en el tratamiento de los tumores cerebrales?
- Biopsia Líquida: El análisis de ADN tumoral circulante en el líquido cefalorraquídeo permite diagnosticar y monitorear la evolución tumoral sin necesidad de cirugías repetidas.
- Inmunoterapia y Vacunas: Se están probando vacunas basadas en péptidos específicos de mutaciones tumorales (como la mutación IDH1) para “entrenar” al sistema inmune a reconocer al tumor.
- Terapia con Virus Oncolíticos: Se modifican virus para que infecten y destruyan selectivamente células tumorales sin dañar el tejido cerebral sano.
- Nanotecnología: Diseño de nanopartículas capaces de superar la barrera hematoencefálica para liberar fármacos directamente en el núcleo del tumor.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes
National Library of Medicine. (29 de junio de 2021).
The 2021 WHO Classification of Tumors of the Central Nervous System: a summary.
National Library of Medicine. (2 de agosto de 2021).
The 2021 WHO Classification of Tumors of the Central Nervous System: a summary.
World Health Organization | Global Cancer Observatory. (s.f.).
Brain CNS.
Oxford Academy | Neuro-Oncology. (5 de noviembre de 2023).
SURG-11. RISKS AND BENEFITS OF REPEATED RESECTION FOR GLIOBLASTOMA: A SINGLE INSTITUTION REVIEW OF CHARACTERISTICS AND OUTCOMES OF RESECTION OF RECURRENT GLIOBLASTOMA.
CBTRUS. (2025).
CBTRUS Fact Sheet 2025.
National Cancer Institute. (28 de marzo de 2025).
Central Nervous System Tumors Treatment (PDQ®)–Health Professional Version.


