El impacto financiero mundial de la rabia se estima en 8 600 millones USD al año. La cifra incluye las muertes y la pérdida de medios de subsistencia, el coste de la atención médica y los gastos asociados. No incluye los traumas psicológicos que ocasiona, difícilmente ponderables.
Hoy, lunes 28 de septiembre, a un paso de concluir el denominado mes patrio, conmemoramos el Día Mundial contra la Rabia, fecha elegida por ser la del fallecimiento de Louis Pasteur (1822 – 1895), el científico francés a quien debemos la primera vacuna antirrábica.
¿Qué es la rabia?
La rabia es una más de las enfermedades zoonóticas que ostenta una tasa de mortalidad cercana al 100 %, capaz de infectar a cualquier tipo de mamífero. Es provocada por un virus del género Lyssavirus (de Lyssa, la diosa griega de la locura y el furor), perteneciente a la familia Rhabdoviridae, con un ARN de cadena sencilla y morfología microscópica muy particular y fácilmente reconocible, con forma de bala.
Es interesante saber que el virus causal de esta zoonosis es estrictamente neurotrópico, ya que tiene una afinidad exclusiva por el tejido nervioso. A diferencia de otros patógenos, el daño que ocasiona no provoca la muerte física masiva de los tejidos (necrosis), sino la alteración catastrófica en la función y comunicación neuronal.
Aunque su transmisión a los seres humanos se da, en el 99 % de los casos, a través de las mordeduras de los perros contagiados con el virus, la rabia puede ser transmitida por el ganado, murciélagos hematófagos, coyotes, zorros, mapaches y zorrillos, pero no por las ardillas, una creencia equivocada que en el podcast desmintió la MVZ Verónica Gutiérrez Cedillo. Las cifras muestran que los niños de entre los 5 y los 14 años de edad son las víctimas más frecuentes.
¿Cómo ataca el virus de la rabia?
El proceso infeccioso se da de la siguiente manera:
- Después de que el virus ha ingresado al organismo por una mordedura o arañazo de un animal portador, se inicia la fase de incubación. A partir de ese momento el virus se replica lenta y silenciosamente en el tejido muscular próximo a la herida. Es esencial destacar que esta fase es la única ventana de oportunidad clínica para aplicar la profilaxis postexposición (vacuna e inmunoglobulina).
- Si no es detenido, el virus identifica la unión neuromuscular adhiriéndose a los receptores nicotínicos de acetilcolina. Al introducirse en la neurona periférica, el virus queda “blindado” contra la acción del sistema inmunológico, que es incapaz de detectarlo porque el interior del sistema nervioso es un sitio inmunológicamente privilegiado.
- El patógeno viaja por el flujo axonal (mecanismo de transporte celular por el que las neuronas mueven orgánulos, vesículas, lípidos y proteínas a lo largo del axón) hacia la médula espinal y el cerebro. Avanza a una velocidad estimada de entre 12 y 100 milímetros por día. Mientras viaja por los nervios, el paciente sigue asintomático.
- Cuando el virus llega al Sistema Nervioso Central (SNC), ocurre una replicación masiva y explosiva en el cerebro. Altera (fundamentalmente) la neurotransmisión, desencadenando una encefalomielitis (inflamación del cerebro y de la médula espinal) aguda y progresiva.
¿Qué ocasiona?
- Una vez declarada la enfermedad, el paciente presenta síntomas como fiebre, confusión, agitación psicomotriz extrema, alucinaciones y una producción excesiva de saliva (sialorrea) y sudoración profusa.
- El daño en el tallo cerebral provoca que intentar tragar agua —o incluso sentir una corriente de aire en el rostro— desencadene espasmos laríngeos, faríngeos y diafragmáticos involuntarios, sumamente dolorosos y asfixiantes.
- Desde el cerebro, el virus vuelve a viajar hacia la periferia a través de los nervios craneales, concentrándose masivamente en las glándulas salivales, buscando garantizar su transmisión al siguiente huésped.
- La inflamación y la falla total de los centros de control cardiorrespiratorio en el tronco encefálico conducen a la parálisis, el coma y, finalmente, la muerte. Una vez que los síntomas clínicos se manifiestan, la letalidad de la enfermedad es cercana al 100 %, y el 40 % de los casos fatales ocurre en menores de 15 años.
¿Por qué a pesar de existir una vacuna contra la rabia sigue habiendo casos?
Si bien es cierto que en los mamíferos de pequeñas especies que viven con nosotros, como perros y gatos, la adquisición de la rabia puede evitarse fácilmente por vacunación, muchos animales de estas especies en situación de calle no vacunados y las especies salvajes son fuentes potencialmente transmisoras del virus.
Lo cierto es que, si una persona es mordida por un animal que se sabe que tiene rabia, o incluso si se desconoce si la tiene, la vacunación postcontacto evita que la persona desarrolle la enfermedad. Sin embargo, como mencioné antes, la única ventana de oportunidad clínica para aplicarla es justo después de la posible exposición al virus.
Si la persona fue mordida por un animal no contagiado con rabia, la vacuna no tiene ningún efecto negativo.
Las vacunas antirrábicas modernas son biológicos extremadamente seguros. Si una persona recibe las dosis preventivas y posteriormente se comprueba que el animal no estaba infectado, el protocolo médico simplemente indica suspender el esquema de vacunación restante.
Desgraciadamente, y al igual que con otras enfermedades evitables, las inmunoglobulinas, anticuerpos monoclonales y vacunas contra la rabia humana no suelen estar disponibles ni ser accesibles para las personas que viven en zonas rurales ni para los grupos de población marginados.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes
Organización Mundial de la Salud. (17 de septiembre de 2026).
Rabia.
Clínica Mayo. (2 de noviembre de 2021).
Rabia.
Organización Panamericana de la Salud. (Septiembre de 2026).
Rabia.
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (5 de mayo de 2025).
Prevención y control de la rabia.
Organización Mundial de Sanidad Animal. (2026).
Rabia.
Organización Panamericana de la Salud. (2026).
Zoonosis.
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (6 de febrero de 2022).
Rabies Vaccine: What You Need to Know.
Secretaría de Salud. (Mayo de 2019).
Guía para la Atención Médica y Antirrábica de la Persona Expuesta al Virus de la Rabia.


