Sin lugar a dudas, sufrir dolor, sin importar cuál sea la causa que lo detona, es tan desesperante, agotador y desmoralizante, que menoscaba brutalmente la calidad de vida, impidiendo a quienes lo padecen, sobre todo cuando es crónico, disfrutar de una plena vida social, laboral, y de un adecuado descanso.
Es por ello que adquiere especial relevancia la efeméride contra el dolor que hoy celebramos globalmente, y cuyo objetivo es pedir a los investigadores la búsqueda y desarrollo de nuevos y más seguros tratamientos que prevengan o alivien el dolor, y a los gobiernos y a las autoridades de salud de cada país, la implementación y el cumplimiento de leyes y reglamentos éticos eficaces que permitan el acceso oportuno a medicamentos contra el dolor.
El conocimiento sobre el dolor es la parte medular de la algología, especialidad médica abocada al diagnóstico, tratamiento y manejo integral del dolor, especialmente del dolor crónico, y cuyos especialistas participan plenamente en la prestación de los cuidados paliativos, tema sobre el que les recomendamos escuchar el programa que estrenamos el pasado lunes.
Con respecto al dolor, hay una frase de Antonie L. Apollinarie Fée (1789-1874), farmacéutico y naturalista francés, que lo describe con precisión: “Hay dolores que matan: pero los hay más crueles, los que nos dejan la vida sin permitirnos jamás gozar de ella”.
En este contexto, vale la pena recordar la iniciativa de la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP, por sus siglas en inglés), y el laboratorio de investigación farmacéutica Novartis, que se llamó “Mi carta al dolor”, con la que se invitó a las personas que padecían dolor a expresar sus sentimientos y compartir sus vivencias, con todos los interesados en conocerlas, ayudando a fortalecer la consciencia de lo difícil que es vivir con sufrimiento.
La enorme disparidad en el acceso a la morfina para el tratamiento del dolor en padecimientos terminales o de diagnóstico reservado entre las naciones
Con respecto a la inexplicable disparidad que hay para el acceso a la morfina entre los países de ingresos altos y los de ingresos bajos, cuyo consumo medio estimado de morfina es entre 5 y 63 veces entre unos y otros, la doctora Yukiko Nakatani, Subdirectora General de la OMS para Medicamentos y Productos Sanitarios, declaró: “Que no se haga nada para aliviar el dolor cuando se dispone de medicamentos eficaces para tratarlo, especialmente en el contexto de la atención al final de la vida, debería ser motivo de gran preocupación entre las instancias normativas. Debemos abogar urgentemente por que las personas que necesiten morfina por razones médicas tengan acceso seguro y oportuno a los medicamentos pertinentes, en todo el mundo, a través de una política equilibrada”.
“El acceso a la morfina para uso médico se ve afectado por muchos factores que interactúan entre sí: factores facilitadores que remiten a una buena gobernanza, procesos de adquisición y suministro fiables y eficientes, disponibilidad de recursos y actividades de fomento de la capacidad, junto con obstáculos debidos a legislación y políticas excesivamente restrictivas, prestación inadecuada de servicios, y actitudes y percepciones basadas en información errónea”. Organización Mundial de la Salud
¿Qué es el dolor cónico?
El dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada o similar a la asociada con un daño tisular real o potencial. El dolor crónico es aquel que persiste o recurre durante más de tres meses. El dolor crónico es multifactorial: factores biológicos, psicológicos y sociales contribuyen al síndrome doloroso.
Las cifras del dolor
Según el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), el dolor crónico es un problema de salud pública que deteriora la calidad de vida de entre el 25 y el 29 % de la población mundial; sin embargo, en nuestro país carecemos de datos precisos, aunque sabemos que el dolor es frecuente en la población de adultos mayores; esto se refleja en los resultados del Estudio Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México, que acotan que el 41.5 % de los adultos de más de 50 años de edad reportó sufrir dolor, siendo más frecuente en las mujeres que en los hombres (48.3 % vs. 33.6 %), y que ese porcentaje se incrementa con la edad, sin que las personas que lo padecen reciban el auxilio que necesitan.
Por su parte, la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor revela que el dolor crónico afecta al 20 % de la población mundial, siendo la causa del 20 % de las consultas médicas. Sin embargo, en muchos países las restricciones y barreras legales para la prescripción, y el acceso oportuno a medicamentos para el dolor crónico, impiden que mucha gente reciba tratamiento oportuno, preciso y seguro que les ofrezca alivio.
¿Los síndromes de dolor crónico?
Para ayudar a conseguir una mejor comprensión del dolor, la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor desarrolló un importante documento: la Clasificación Internacional de Enfermedades, Undécima Revisión (CIE-11), que entre otros conceptos define con mayor precisión los síndromes de dolor crónico; puede consultarlo aquí.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes:
Organización Mundial de la Salud. (16 de junio de 2023).
Un nuevo informe revela que las personas con necesidades médicas «quedan atrás a causa del dolor».
Instituto Nacional de Salud Pública. (17 de octubre de 2019).
Día Mundial contra el Dolor: el alivio es un derecho universal.
códigoF el pódcast. (13 de octubre de 2025).
Medicina y cuidados paliativos.


