El Día Mundial de la Bicicleta destaca los beneficios de andar en bicicleta, un medio de transporte simple, asequible, limpio y ambientalmente sostenible. La bicicleta contribuye a un aire más limpio y menos tráfico, y hace que la educación, la atención de la salud y otros servicios sociales sean más accesibles para las poblaciones más vulnerables.
Se estima que en el mundo hay aproximadamente más de mil millones de bicicletas que, dependiendo de su diseño, del entorno en el que se usen, de las necesidades que se quieran cubrir y del presupuesto disponible para su compra, tienen diferentes características, desde las más sencillas, hasta las que por su equipamiento y sofisticación nos sorprenden.
“Reconociendo la singularidad, la longevidad y la versatilidad de la bicicleta, que lleva en uso dos siglos, y que constituye un medio de transporte sostenible, sencillo, asequible, fiable, limpio y ecológico que contribuye a la gestión ambiental y beneficia la salud, la Asamblea General decidió declarar el 3 de junio como Día Mundial de la bicicleta”. Organización de las Naciones Unidas
Estamos seguros de que, salvo por algunas excepciones, prácticamente no hay un ser humano sano que no se haya subido aunque sea una vez a una bicicleta, y no se haya maravillado por la capacidad de impulsarse con la fuerza de sus piernas en un vehículo cuya invención se remonta a 1817, cuando el barón alemán Karl Christian Ludwig Drais von Sauerbronn diseñó un vehículo de dos ruedas alineadas propulsado por los pies a tierra del usuario, hasta que 1839, el escocés Kirkpatrick Macmillan diseñara una bicicleta equipada con pedales, cadena, estrella, y manillar móvil, aunque no será hasta 1885 cuando se le añadan a la bicicleta llantas de caucho con una cámara inflable en su interior, y frenos.
Se estima que el 60 % de las bicicletas que ruedan por el mundo fueron fabricadas en la República Popular de China, producción de la que esta nación exporta aproximadamente el 30 %, siendo el mayor fabricante y exportador del mundo.
Lo cierto es que la bicicleta en el ámbito de la salud tiene un papel muy importante, ya sea en sus versiones dinámicas o estáticas, sirviendo para que las personas hagamos ejercicio, o nos rehabilitemos física y emocionalmente.
Cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) nos recomienda realizar cuando menos 30 minutos de ejercicio diario para conservar o restablecer nuestra salud, incluye en ella caminar, andar en bicicleta, nadar o practicar algún tipo de deporte, de las que las dos primeras son, por mucho, las más fáciles.
Alemania, los Países Bajos, Bélgica y España son algunos de los países europeos en los que el uso de la bicicleta como medio de transporte está ampliamente difundido, naciones a las que se suman China y la India.
En términos generales, en nuestro país el uso de la bicicleta como medio de transporte no está muy extendido, y esto se debe en gran medida a las grandes distancias que hay que recorrer para llegar al trabajo, la carencia casi total de carriles exclusivos para ellas, y la falta de respeto por las leyes de tránsito y las reglas de urbanidad por parte de ciclistas y automovilistas.
En 2007 se creo en la Ciudad de México (CDMX) el programa de Paseo Dominical Muévete en Bici, en el que las autoridades cierran en fechas establecidas algunas calles y avenidas para que las personas puedan pasear en bicicleta sin riesgo de ser atropelladas, y en el año 2010 se puso en funcionamiento el Sistema de Transporte Individual en Bicicleta Pública (ECOBICI), servicio al que se puede acceder fácilmente con un económico pago diario o anual.
Algunos tipos de bicicletas
- Bicicletas urbanas: Vehículos diseñados para circular en la ciudad, en versiones de pedales o eléctricas, estás últimas conocidas también como bicicletas de pedaleo asistido, las que tienen un motor cuya batería se carga conectada a la corriente, o con el mismo pedaleo.
- Bicicletas de montaña: También conocidas como Mountain Bike o MTB, son diseñadas y fabricadas para recorrer senderos montañosos, ruedas anchas de mejor agarre, y manubrios rectos más altos que las bicicletas convencionales.
- Bicicletas de ruta: Han sido diseñadas para recorridos largos y a gran velocidad por carreteras pavimentadas. A diferencia de las bicicletas de montaña, las de ruta tienen ruedas más delgadas y más grandes, con manubrios que ayudan al ciclista a adoptar una postura mucho más cómoda y aerodinámica.
- Bicicletas utilitarias: Básicamente utilizan el cuerpo de una bicicleta urbana, a la que se le integra un carrito adicional dotado también con dos ruedas, pero sin frenos, en el que puede transportarse cómodamente por distancias cortas diferentes productos.
- Bicicletas híbridas: Este es un tipo de bicicleta que combina elementos de las bicicletas de ruta con las bicicletas de montaña, haciéndolas ideales para quienes están en las ciudades, pero que también disfrutan de recorridos por cualquier tipo de terreno.
- BMX: Bicicletas para deportes. Se caracterizan por tener un cuadro pequeño y resistente, concebido para realizar acrobacias y saltos. Las de ruedas anchas sirven para terrenos sueltos, pero las de ruedas finas sin especialmente usadas en pistas o rampas. Vale la pena comentarles que desde la Olimpiada de Pekín, China, en 2008, se incluyó por primera ocasión la competencia de BMX Racing, y en la Olimpiada 2020 realizada en Japón se programó la de BMX Freestyle.


