Se estima que, para este año, más 4 mil millones de personas (el 51% de la población global) vivirán con sobrepeso u obesidad

Me parece fundamental iniciar esta nota aclarando que la obesidad no es una decisión ni consecuencia de la desidia y el descuido personal, sino una compleja patología multifactorial que afecta el cuerpo y la mente de quienes la enfrentan.

Es por ello que considero injustificable que como sociedad juzguemos, menospreciemos, descalifiquemos, e incluso obstaculicemos o compliquemos el acceso a mejores oportunidades de trabajo, y a la plena participación social, a las personas de tallas grandes, bajo el estigma conocido como gordofobia.

Lo cierto es que, aunque muchas personas consideran que las personas con sobrepeso son culpables de ello, existen muchos factores que lo inducen y lo potencian, mismos que explicaré a continuación:

  • Un Entorno Obesogénico, en el que hay una omnipresente disponibilidad de “alimentos” ultraprocesados con altos valores calóricos, atractivas presentaciones y buen sabor.
  • Factores Genéticos y Epigenéticos, en los que participan genes como el Fat Mass and Obesity-associated (FTO, por sus siglas en ingles), y el gen Cholinergic Receptor Nicotinic Beta 3 Subunit (CHRNB3). Este gen, que también se asocia con las conductas de riesgo, es parte de los receptores nicotínicos de acetilcolina en el cerebro, los que a su vez pertenecen al sistema de recompensa dopaminérgico, conocido como el “circuito del placer”, lo que predispone a la acumulación de grasa.

El gen FTO codifica una proteína que participa en la regulación del metabolismo energético, el cual provoca: A. Que los niveles de grelina, u “hormona del hambre”, no desciendan después de comer; esto acarrea que la persona no se sienta satisfecha, llevándola a consumir alimentos en exceso. B. Una marcada preferencia por alimentos hipercalóricos (grasas y azúcares), que le ofrecen al cerebro mayores recompensas. C. Menor termogénesis, lo que significa que el metabolismo es muy “eficiente” guardando energía en forma de grasa blanca, en lugar de quemarla (grasa parda).

  • Una Disrupción Metabólica que provoca alteraciones en el microbioma intestinal, generando resistencia a la hormona de la saciedad (leptina).
  • Factores Psicosociales en los que el estrés crónico incrementa los niveles de cortisol, promoviendo la adiposidad visceral, lo que sumado a un descanso insuficiente (menos de 6 horas de sueño), altera la hormona del hambre (grelina).

Está documentado que algunas variantes específicas del FTO tienen una alta prevalencia en la población mestiza mexicana, lo que explica en parte la susceptibilidad genética en nuestro país a la obesidad y la diabetes.

Inicialmente, al gen el CHRNB3 se le asoció con la dependencia a la nicotina. Sin embargo, recientes investigaciones, como las publicadas en Nature Communications en 2026 (Rare coding variants in CHRNB3 associate with reduced daily cigarette smoking across ancestries), y estudios previos de asociación genómica, demostraron que las variantes de este gen también influyen en: A. Conductas impulsivas de alimentación, en las que el cerebro busca la misma gratificación en la comida ultraprocesada que otros buscan en sustancias. B. La distribución de la grasa corporal, adiposidad que se vuelve más peligrosa cuando se acumula (particularmente) en la zona abdominal.

Ser objeto de la gordofobia es muy doloroso, y potencialmente peligroso, ya que, aunque para algunos parezca difícil de creer, el estrés causado por la discriminación activa el eje hipotálamo-pituitario-adrenal, lo que irónicamente potencia el aumento de peso y el aislamiento social, convirtiéndolo en un círculo vicioso.

Las personas que sufren obesidad postergan o se niegan a consultar a un médico, ya que muchas veces, y sin que se les realice prueba alguna, se atribuyen sus signos y síntomas al peso corporal, un error de percepción prejuiciosa que lleva a diagnósticos tardíos de cáncer o fallas cardiacas, entre otras posibles enfermedades.

¿Qué peligros acarrea un peso corporal excesivo?

La acumulación de grasa corporal, sobre todo en el abdomen, provoca afectaciones físicas y mentales de riesgo, como:

A nivel físico:

  • Enfermedades Metabólicas: Diabetes Tipo 2 (80 % de los pacientes con diabetes tienen obesidad), hipertensión arterial y dislipidemia.
  • Riesgo Oncológico: Factor de riesgo directo para al menos 13 tipos de cáncer, incluyendo mama, colon, riñón y endometrio, entre otros más.
  • Daño Estructural: Osteoartritis severa por carga mecánica, y apnea obstructiva del sueño.

Y a nivel de la Salud Mental:

  • Reducción en el volumen de materia gris, particularmente en la corteza prefrontal, responsable de la toma de decisiones y el control de impulsos. En términos simples, se acelera, pero no se frena.
  • Depresión, ansiedad y trastorno por atracón.

Prevalencia de Sobrepeso y Obesidad en México por Franja Etária

Franja Etaria

Sobrepeso (%)

Obesidad (%)

Total (Prevalencia combinada)

Menores de 5 años*

7.7% a 8.2%*

Sin desglose oficial

8.2%

Escolares (5 a 11 años)

19.2%

18.1%

37.3%

Adolescentes (12 a 19 años)

23.9%

17.2%

41.1%

Adultos (20 años o más)

38.3%

36.9%

75.2%

Datos clave:

* En menores de 5 años, la Encuesta Nacional de Salud (ENSANUT Continua), levantamientos 2020-2023, y proyecciones al 2025-2026, suele reportar una sola cifra de prevalencia combinada, atendiendo a las tablas de crecimiento de la OMS.

  • Entre la etapa escolar y la adolescencia, el sobrepeso se incrementa de manera significativa (del 19.2 % al 23.9 %), lo que se relaciona con una mayor autonomía alimentaria orientada al consumo de bebidas azucaradas y comida chatarra.
  • En los adultos, la cifra de sobrepeso (38.3 %) es ligeramente mayor a la de obesidad (36.9 %), pero sumadas llegan a un escalofriante 75.2 %, lo que significa que solo 1 de cada 4 adultos mexicanos tiene un peso dentro del rango saludable según el Índice de Masa Corporal (IMC).
  • En mujeres adultas hay una mayor prevalencia de obesidad que en los hombres (aproximadamente 41 % vs 32 %), mientras que los hombres presentan más sobrepeso.

Distribución geográfica nacional del sobrepeso y la obesidad en adultos

Región

Sobrepeso (%)

Obesidad (%)

Total (Prevalencia combinada)

Norte

37.5%

40.8%

78.3%

Centro

39.4%

36.1%

75.5%

CDMX

35.3%

40.6%

75.9%

Sur

39.9%

33.0%

72.9%

¿Por qué han fallado las acciones emprendidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el gobierno de México para tratar de frenar este problema?

Una de las razones más poderosas para que estas acciones hayan fallado es la imposibilidad en tiempo y dinero para alimentarse sanamente. Mientras que la comida ultraprocesada está a nuestro alcance en múltiples puntos de venta, y tiene precios muchas veces accesibles, y además es sabrosa, los alimentos frescos y de calidad son costosos, y requieren tiempo y habilidades para su preparación.

Si consideramos que en las grandes urbes la gente invierte largas horas para trasladarse de su hogar al trabajo, y del trabajo a su casa, incluso en detrimento de su descanso, es evidente que no tendrán oportunidad de adquirir productos frescos de calidad, y cocinarlos, salvo en las zonas rurales, en las que en algunos casos todavía se preparan los alimentos de la manera tradicional.

Por otra parte, todos somos víctimas de las agresivas y persistentes acciones mercadológicas de las marcas de comida chatarra y bebidas con alto contenido de azúcar, que siempre superan en alcance, frecuencia y presupuestos a las emprendidas por las autoridades sanitarias.

En adición, y esto son los puntos centrales, las enfermedades de sobrepeso y obesidad se siguen viendo como un problema individual de “falta de voluntad”, cobijadas por un sistema de salud que privilegia la atención de las complicaciones, en lugar de prevenir las patologías, lo que es sumamente costoso en recursos financieros y humanos.

Para poner en blanco y negro esta afirmación, les informo que para el 2035, a tan solo 9 años de distancia, el impacto económico global de la obesidad alcanzará los 4.32 billones de dólares anuales.

Estamos parados en el filo de una navaja con un equilibrio que dista mucho de ser seguro.

Si como sociedad no dejamos de descalificar ni estigmatizar a las personas que padecen sobrepeso y obesidad, y nos enfocamos decididamente en apoyarlas y entender que su problema no es culpa suya, sino de todo un sistema alimentario “obesogénico” orientado al consumo de productos ultraprocesados, y alimentos y bebidas “chatarra”, de nada servirán (como poco han servido) las etiquetas de los productos advirtiéndonos su exceso de grasas, azúcares y sodio, entre otros ingredientes nocivos, ni las campañas informativo-motivacionales.

El problema de la obesidad mórbida llevado al cine

Sobre el peliagudo tema de la obesidad, les recomendamos el largometraje del 2022 La ballena, dirigido por el también guionista Darren Aronofsky, en la que se narra la historia de un profesor de literatura solitario con obesidad mórbida que intenta restaurar su relación con su hija adolescente. El papel del profesor lo encarnó el querido actor Brendan Fraser, quien ganó el Premio Óscar en la categoría de Mejor Actor, entre otros galardones más. Como dato curioso, les comento que, en su estreno mundial en el 79.º Festival Internacional de Cine de Venecia, la película recibió durante varios minutos una ovación de pie, incluidos los aplausos por más de seis minutos para Fraser.

Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF

Fuentes:

The World Obesity Federation. (2025).
The World Obesity Atlas.

Nature Communications. (24 de febrero de 2026).
Rare coding variants in CHRNB3 associate with reduced daily cigarette smoking across ancestries.

Instituto Nacional de Salud Pública. (3 de marzo de 2025).
4 de marzo, Día Mundial Contra la Obesidad.

Centro de Investigación en Nutrición y Salud | Instituto Nacional de Salud Pública. (2023).
Prevalencia de obesidad y factores de riesgo asociados en adultos mexicanos: resultados de la Ensanut 2022.

Dipòsit Digital. (1985).
Cuerpos bajo juicio: La influencia del estigma de peso, la gordofobia y la cultura de dieta en la salud. Un análisis cualitativo.

National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. (Mayo de 2023).
Riesgos del sobrepeso y la obesidad para la salud.

ENSANUT. (2022).
Bases de datos y cuestionarios para: Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua 2022.

Instituto Nacional de Salud Pública. (29 de agosto de 2024).
Resultados de la ENSANUT 2020-2023.