Cada día se acumulan más pruebas que demuestran que estos dispositivos son un peligro para la salud
Cada día que pasa tenemos mayor y más sólida evidencia que nos permite asegurar que los cigarrillos electrónicos son un riesgo para la salud, además de tener elementos altamente contaminantes.
La investigación fue realizada conjuntamente por científicos de diversas universidades australianas, y publicada el pasado 30 de marzo en la revista Carcinogenesis de la Universidad de Oxford, con el título: “The carcinogenicity of e-cigarettes: a qualitative risk assessment” (La carcinogenicidad de los cigarrillos electrónicos: una evaluación cualitativa del riesgo). Los resultados concluyen que los cigarros electrónicos que contienen nicotina son potencialmente carcinogénicos para los seres humanos, y que su uso acarreará un número indeterminado de casos de cáncer de boca y pulmón. Si bien es cierto que los investigadores reconocen la necesidad de hacer más estudios epidemiológicos a largo plazo, la evidencia molecular y celular es lo suficientemente amplia y sólida como para encender una señal de alerta.
Vale la pena recordar que, además de ofrecerlos como productos que no acarrean ningún daño a la salud, los fabricantes los posicionaron como herramientas de apoyo para abandonar progresivamente el consumo de tabaco regular, una afirmación que nunca fue demostrada. Sin embargo, lo que sí ocurre es que miles de consumidores jóvenes en todo el mundo –que incluso no fumaban– se vieron atraídos y atrapados por la imagen, diseño, sabores y aparente inocuidad de estos dispositivos.
Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró en una nota informativa: “Existen muchos tipos diferentes de cigarrillos electrónicos, que son el tipo más común de sistemas electrónicos de administración de nicotina (SEAN) y sistemas electrónicos sin nicotina (SESN). Estos sistemas calientan un líquido para crear aerosoles que son inhalados por el usuario. Los llamados líquidos electrónicos pueden contener nicotina, o no (pero no contienen tabaco). Por lo general suelen contener aditivos, sabores y productos químicos que pueden ser nocivos para la salud de las personas”.
La afirmación hecha por los fabricantes de que estos dispositivos sirven como “muleta” para abandonar el hábito del tabaquismo quedó desmentida por las conclusiones de un estudio publicado el 19 de agosto del 2025 en la revista Tobacco Control, con el título: “Vaping and harm in young people: umbrella review”, que muestran que, además de los daños a la salud ocasionados por los sistemas electrónicos de administración de nicotina (SEAN) y los sistemas electrónicos sin nicotina (SESN), consiguen que los adolescentes que los usan tengan tres veces más posibilidades de consumir tabaco a un futuro mediato que los que no los usan.
Los invitamos a escuchar el podcast de códigoF sobre el “Día Mundial sin Tabaco”, en el que tuvimos como invitado al oncólogo Luis Lara Mejía.
Cierro esta nota de advertencia científica sobre los peligros que acarrea el consumo de tabaco, así como el uso de sistemas electrónicos de administración de nicotina (SEAN) y los sistemas electrónicos sin nicotina (SESN), con una poderosa declaración del doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS: “La historia se repite, ya que la industria tabacalera intenta vender la misma nicotina a nuestros niños en envases diferentes. Estas industrias se dirigen activamente a las escuelas, los niños y los jóvenes con nuevos productos que son esencialmente una trampa con sabor a caramelo. ¿Cómo pueden hablar de reducción de daños cuando están comercializando estos productos peligrosos y altamente adictivos para los niños?”.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes:
Carcinogenesis | Integrative Cancer Research. Oxford Academic. (30 de marzo de 2026).
The carcinogenicity of e-cigarettes: a qualitative risk assessment.
códigoF. (22 de agosto de 2025).
Además de los daños a la salud, los usuarios adolescentes de cigarrillos electrónicos tienen 3 veces más probabilidades de consumir tabaco a corto-mediano plazo.


