México entró en una etapa de envejecimiento más acelerado, con 32 millones de personas de 50 años y más en 2024. De ese total, 52.8 por ciento son mujeres y 47.2 por ciento hombres. Los resultados de la séptima Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM), presentada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en coordinación con el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio, muestran que el avance de la edad se acompaña de una mayor carga de enfermedades crónicas, diferencias persistentes entre mujeres y hombres y transformaciones en la manera en que esta población accede a servicios, trabaja, cuida y organiza su vida cotidiana. El estudio tiene carácter longitudinal y sigue a personas de 50 años y más desde 2001, lo que permite observar cómo cambian sus condiciones conforme envejecen.

Hipertensión y diabetes consolidan su peso en la población de mayor edad

Uno de los rasgos más notorios de la ENASEM 2024 es la presencia extendida de enfermedades crónicas. La hipertensión afecta a 41.5 por ciento de la población de 50 años y más, mientras la diabetes alcanza a 25.5 por ciento. En ambos casos, la prevalencia aumenta con la edad y se mantiene más alta entre las mujeres. Entre quienes tienen 60 años y más, la hipertensión pasó de 52.6 a 56.2 por ciento en mujeres entre 2012 y 2024, y de 35.7 a 40.6 por ciento en hombres. En diabetes ocurrió un comportamiento similar: en mujeres de 60 años y más subió de 24.7 a 29.7 por ciento, y en hombres de 18.7 a 25.2 por ciento.

El seguimiento a una misma cohorte confirma además que la carga de diabetes se ha intensificado con el tiempo. Entre las personas que tenían 50 a 59 años en 2012, el diagnóstico pasó de 16.0 por ciento a 28.1 por ciento en 2024, cuando ese mismo grupo ya tenía entre 62 y 71 años. Más que una fotografía aislada, la encuesta muestra así una trayectoria de deterioro de salud asociada al envejecimiento y al peso sostenido de los padecimientos crónicos en el país.

Salud mental, limitaciones y mayor vulnerabilidad femenina

El reporte también documenta una persistente desigualdad por sexo en varios indicadores de bienestar. Aunque en 2024 se registró una disminución general en la proporción de personas con cinco o más síntomas depresivos, las mujeres siguen concentrando porcentajes más altos que los hombres. En el grupo de 50 a 59 años, la proporción fue de 32.4 por ciento en mujeres frente a 16.5 por ciento en hombres; entre quienes tienen 80 años y más, los porcentajes llegaron a 42.3 y 29.8 por ciento, respectivamente.

A ello se suma la pérdida de autonomía en actividades instrumentales de la vida diaria. En 2024, 9.3 por ciento de las personas de 50 años y más reportó al menos una limitación para tareas como hacer compras, preparar alimentos o manejar dinero. La diferencia entre sexos es marcada: 12.4 por ciento en mujeres contra 5.8 por ciento en hombres. El aumento más visible entre 2018 y 2024 se observó en la dificultad para hacer compras o ir al mercado, tanto en mujeres como en hombres.

La desigualdad también aparece en la estructura familiar. En 2024, 15.4 por ciento de la población de 50 años y más era viuda, pero el porcentaje fue mucho mayor entre mujeres (22.6 por ciento) que entre hombres (7.3 por ciento). Esa diferencia se ensancha cuando se sigue a una misma generación a lo largo del tiempo, lo que sugiere trayectorias de envejecimiento marcadas por cargas distintas según el sexo.

El acceso a servicios médicos creció, pero la medición de 2024 muestra matices

En materia de acceso a salud, la encuesta ofrece un resultado que exige lectura cuidadosa. El acceso declarado directamente por las personas de 50 años y más bajó a 70.5 por ciento en 2024, después de haber crecido entre 2012 y 2018. Sin embargo, cuando se incorpora el reconocimiento de acceso a instituciones públicas, el porcentaje asciende a 89.8 por ciento, una cifra más cercana a la tendencia de crecimiento observada en levantamientos anteriores.

La principal puerta de entrada siguió siendo el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con una cobertura de 50.8 por ciento en mujeres y 48.2 por ciento en hombres. En el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), la cobertura también fue ligeramente mayor entre mujeres (13.7 por ciento) que entre hombres (12.5 por ciento). Además, la mayor diferencia entre sexos apareció en el reconocimiento de acceso a instituciones públicas de salud: 18.6 por ciento en mujeres frente a 24.9 por ciento en hombres. El uso de servicios en los últimos 12 meses también resultó más alto entre mujeres: 84.8 por ciento acudió a algún servicio de salud, frente a 73.0 por ciento de los hombres.

Trabajo, cuidados y vida cotidiana: las brechas no desaparecen con la edad

La ENASEM 2024 también deja ver que el envejecimiento ocurre en medio de obligaciones laborales, tareas de cuidado y cambios en los hábitos cotidianos. Entre 2012 y 2024, la participación femenina en el trabajo remunerado pasó de 26.1 a 29.9 por ciento, mientras que en los hombres se mantuvo por arriba de 60 por ciento. Aun con ese aumento, la brecha siguió siendo muy amplia: en 2024 la proporción masculina superó a la femenina por 33.5 puntos porcentuales.

Al mismo tiempo, 35.0 por ciento de las personas de 50 años y más realizaba labores de cuidado de menores de 12 años o de personas adultas enfermas o con discapacidad. También aquí la carga recayó más en las mujeres: 43.8 por ciento, frente a 25.1 por ciento de los hombres. En la esfera cotidiana, la actividad más extendida en 2024 fue la comunicación digital —hablar por teléfono, enviar mensajes o usar internet— con 84.6 por ciento de participación, mientras que ver televisión siguió siendo una práctica frecuente, aunque con un descenso de 6.1 puntos porcentuales respecto de 2012.

Los resultados de la ENASEM muestran cómo el envejecimiento en México está atravesado por enfermedades crónicas, diferencias de género y formas desiguales de acceso a recursos, cuidados y servicios. Más personas viven más años, pero una parte importante lo hace con hipertensión, diabetes, síntomas depresivos o limitaciones funcionales, y esas cargas recaen con mayor frecuencia sobre las mujeres.

Así, el estudio refuerza la necesidad de políticas que no se limiten a atender a una población más numerosa, sino que respondan a la complejidad de cómo envejece, para construir condiciones para que vivir más años no signifique hacerlo con mayor fragilidad y desigualdad.

Fuentes

Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2026, abril 8).
Reporte de Resultados 10/26 | Encuesta Nacional Sobre Salud Y Envejecimiento En México (ENASEM) 2024.

Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2026, abril 8).
Comunicado de Prensa 18/26 | Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM).

Zepeda, C. (2026, abril 8).
México tiene una clara tendencia de envejecimiento; dos de tres adultos mayores con hipertensión y diabetes. La Jornada.

Cruz, E. (2026, abril 8).
¿Vives en México y tienes más de 50 años? La radiografía del INEGI sobre salud y envejecimiento en México. La Crónica de Hoy.