El Gobierno de México presentó el Consejo Asesor para la Transformación Digital del Sector Salud, un grupo integrado por especialistas en logística, investigación de operaciones, inteligencia artificial y sistemas computacionales que participará en el diseño de una plataforma para automatizar el seguimiento y distribución de medicamentos e insumos médicos en el IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar.
El proyecto busca conectar en un mismo sistema información de compras, almacenes, inventarios, unidades médicas, farmacias, proveedores y consumo de medicamentos para conocer dónde se encuentra cada insumo, anticipar necesidades y optimizar las rutas de distribución. El primer plan de trabajo deberá presentarse aproximadamente el 23 de noviembre, con la intención de comenzar su implementación a partir de enero de 2027.
Trazabilidad desde la compra hasta la entrega al paciente
Durante la presentación, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que la meta es contar con un proceso automatizado que permita seguir los medicamentos a través de toda la cadena de suministro.
“Lo que queremos es modernizar el sistema, que desde la compra, los almacenes, la llegada a la farmacia del hospital, a las distintas áreas de los hospitales y la entrega a los pacientes sea un proceso automatizado, que sepamos exactamente la trazabilidad de cada medicamento”.
Actualmente existen distintos sistemas digitales dentro de las instituciones públicas, aunque todavía no una plataforma integrada que permita observar de manera continua el recorrido de los insumos desde su adquisición hasta su entrega.
La estrategia deberá vincular datos procedentes de las unidades médicas, almacenes, compras, consumo, farmacias y redes de distribución para identificar necesidades y responder con mayor rapidez.
Tres proyectos concentrarán el desarrollo inicial
Eduardo Clark García Dobarganes, subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, explicó que el trabajo comenzará con tres proyectos prioritarios.
El primero consistirá en un mecanismo de solicitud en tiempo real, mediante el cual pacientes, personal médico, enfermería y otras áreas puedan reportar rápidamente la falta o necesidad de algún insumo.
El segundo estará dirigido a la gestión de almacenes e inventarios. El sector público utiliza cada año alrededor de 3 mil millones de piezas de medicamentos e insumos médicos, por lo que el proyecto buscará mejorar la forma en que se almacenan, asignan y desplazan estos productos.
El tercer componente será una plataforma logística para la última milla, encargada de apoyar la distribución hacia más de mil hospitales y cerca de 15 mil centros de salud y unidades médicas de primer nivel.
El objetivo es reducir tiempos y costos de distribución, asignar medicamentos conforme a las necesidades reales de cada establecimiento y utilizar modelos predictivos para anticipar qué productos serán necesarios, en qué cantidad y en qué momento.
Inteligencia artificial y modelos matemáticos para anticipar la demanda
El Consejo combinará disciplinas que ya se utilizan para resolver problemas complejos de logística: optimización matemática, modelos predictivos, simulación, análisis de redes y aprendizaje automático.
Una de las funciones previstas será pronosticar la demanda de medicamentos a partir de información histórica de consumo, inventarios disponibles, ubicación de unidades médicas y comportamiento de las necesidades asistenciales.
Esto permitiría pasar de una distribución principalmente reactiva a otra en la que el sistema pueda anticipar posibles faltantes y preparar movimientos de inventario antes de que una unidad agote determinado producto.
Clark explicó que el proyecto busca utilizar la información disponible para diseñar rutas que reduzcan tiempos y costos, mejorar la asignación de medicamentos y prever futuras necesidades.
Consejo reúne especialistas en logística, ingeniería e inteligencia artificial
El proyecto será coordinado desde la Secretaría de Salud junto con la Agencia de Transformación Digital y estará dividido en dos grupos.
El Consejo de Expertos está integrado por Zaida Estefanía Alarcón Bernal, de la UNAM; Cuauhtémoc Sánchez Ramírez, del Tecnológico Nacional de México y el Instituto Tecnológico de Orizaba; Jonás Velasco Álvarez, del CIMAT Aguascalientes; y Rolando Menchaca Méndez, del Instituto Politécnico Nacional.
Sus perfiles incluyen investigación de operaciones, gestión de cadenas de suministro, simulación de sistemas complejos, pronóstico de demanda, localización de almacenes, planeación de rutas, optimización combinatoria y aprendizaje de máquina.
Por ejemplo, Alarcón Bernal trabaja en distribución de inventarios e insumos clínicos, modelación de capacidad y eliminación de cuellos de botella; Velasco Álvarez tiene experiencia en ubicación de almacenes, transporte y logística humanitaria; mientras Menchaca Méndez ha desarrollado sistemas informáticos para la administración pública y modelos aplicados al diseño de redes logísticas.
Un segundo equipo desarrollará las herramientas tecnológicas
El Consejo contará además con un Equipo de IA Jóvenes, encargado de apoyar el desarrollo práctico de los sistemas.
Está integrado por Javier Campos Alvarado, director de la Fábrica de IA; Norma Angélica Zavaleta García, directora de Inteligencia Estadística; Jorge Miguel Téllez Torres, subdirector de Procesos Estocásticos e Investigación de Operaciones; Viridiana Guadalupe Viveros Espinoza y Gustavo Pérez Briones, ambos egresados del Centro Público de Formación en Inteligencia Artificial.
Los perfiles abarcan análisis de datos, modelos de riesgo, procesamiento de lenguaje natural, desarrollo de software, aprendizaje automático, sistemas predictivos, bases de datos e integración mediante interfaces digitales.
La intención es que el grupo científico y el equipo tecnológico trabajen conjuntamente para llevar los modelos matemáticos a herramientas que puedan utilizarse dentro de las instituciones de salud.
El reto incluye cerca de 3 mil millones de piezas al año
La escala de la cadena pública de suministro explica parte de la complejidad del proyecto.
Cada año se utilizan alrededor de 3 mil millones de piezas de medicamentos e insumos, que deben distribuirse entre más de mil hospitales y aproximadamente 15 mil unidades de primer nivel.
Además de decidir cuánto enviar a cada establecimiento, el sistema deberá considerar disponibilidad en almacenes, consumo local, ubicación geográfica, tiempos de traslado y cambios en la demanda.
La presidenta señaló que la plataforma deberá permitir comunicación entre centros de salud, almacenes regionales, centros de distribución, almacenes centrales e incluso proveedores, con el propósito de mantener la trazabilidad a lo largo de la cadena.
IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar ya cuentan con avances digitales
El proyecto partirá de infraestructura tecnológica que ya funciona de manera parcial dentro de las instituciones.
De acuerdo con la información presentada, el IMSS cuenta con expediente médico y receta electrónica en 1,270 unidades de primer nivel y 277 hospitales.
El IMSS-Bienestar dispone de expediente digital, receta electrónica e inventarios en 2,914 centros de salud y 147 hospitales, aunque todavía quedan alrededor de 4,700 unidades por incorporar, incluidas instalaciones médicas rurales.
Por su parte, el ISSSTE reporta estas herramientas en 660 unidades de primer nivel y 144 hospitales.
El nuevo sistema deberá aprovechar y conectar progresivamente estas fuentes de información para que los datos sobre prescripción, inventarios y consumo puedan utilizarse en la planeación logística.
Investigación de operaciones entra al centro de la estrategia
Uno de los aspectos particulares del Consejo es la participación directa de especialistas cuya área principal no es clínica, sino la resolución matemática y computacional de problemas de distribución.
Zaida Estefanía Alarcón Bernal explicó que la intervención en salud requiere precisamente un enfoque multidisciplinario:
“El trabajo interdisciplinario desde la ciencia, desde la tecnología, la intervención para la transformación digital debe estar soportada desde muchos conocimientos que desarrollamos en las universidades”.
Jonás Velasco Álvarez señaló que los algoritmos utilizados en el proyecto deberán orientarse a mejorar las decisiones con información disponible y responder a necesidades concretas de la población.
Cuauhtémoc Sánchez Ramírez, por su parte, destacó la participación de la academia en la resolución de los problemas logísticos del sistema sanitario.
La efectividad del proyecto dependerá de que los distintos sistemas institucionales puedan compartir información confiable y actualizada y que los modelos desarrollados se traduzcan en decisiones operativas dentro de almacenes, farmacias y unidades médicas.
Si logra integrar esos componentes, la nueva plataforma podría permitir que la gestión del abasto deje de depender únicamente de inventarios aislados y solicitudes posteriores al faltante, para incorporar información en tiempo real y pronósticos de demanda.
El propósito final será que la trazabilidad digital permita conocer qué medicamento fue adquirido, dónde se encuentra, cuánto se consume y hacia qué unidad debe dirigirse, con una meta concreta para los servicios públicos: que los insumos estén disponibles en el lugar y momento en que los pacientes los necesitan.
Fuentes
Presidencia de la República. (2026, octubre 23).
Versión estenográfica. Conferencia de prensa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo del 23 de octubre de 2026.
Presidencia de la República. (2026, octubre 23).
Presidenta presenta al Consejo Asesor para la Transformación Digital del Sector Salud; automatizará entrega de medicamentos e insumos.
Pantoja, S. (2026, octubre 23).
Presentan consejo que busca modernizar el sistema de distribución de medicamentos. Proceso.
Santana, S. (2026, octubre 23).
Consejo Asesor para la Transformación Digital del Sector Salud: ¿Quiénes son? Amexi.


