La alta letalidad del cáncer en México se relaciona con un sistema de salud ineficiente, fragmentado y financieramente infradotado, y una población acostumbrada a recurrir al médico para “curarse”, no para prevenir

Hoy celebramos el Día Mundial de Lucha contra el Cáncer, razón por la que invitamos a nuestro podcast a la subdirectora de la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer, Alma Ortíz Pellón, programa que pueden escuchar aquí.

El costo de la desatención: Diagnóstico tardío y debilidad institucional

La conversación con Alma Ortíz fue muy interesante, y en ella nos compartió su opinión experta sobre las carencias, debilidades y oportunidades que permitirían mejorar en nuestro país el diagnóstico oportuno y la oferta de los tratamientos específicos y modernos para los cánceres que mayor prevalencia tienen entre mexicanas y mexicanos; esto ayudaría no solamente a salvar y prolongar vidas, sino a disminuir los gastos derivados de una atención tardía que acarrea mucho sufrimiento y pérdidas económicas.

Entre otras acciones, es necesario destacar las de implementar decididamente, y sin ambages ni componendas políticas de ninguna especie, amplias y sostenidas campañas de vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) a niñas y niños de entre los 9 y los 14 años de edad, preferentemente antes de que inicien su vida sexual, lo que podría llegar a  prevenir casi al 100 % las lesiones precancerosas asociadas con los cánceres de cuello uterino, orofaringe (especialmente en varones), ano, vulva, vagina y pene, cumpliendo con el esquema completo de vacunación de dos dosis en lugar del esquema ajustado de una dosis que nuestras autoridades han venido aplicando desde el 2024. Es cierto que la OMS actualizó sus recomendaciones en 2022 indicando que una dosis única ofrece una protección comparable a dos dosis para niñas y adolescentes, pero muchos especialistas aseguran que es sustancialmente mejor el esquema completo de dos dosis.

Los ejemplos que nos demuestran que invertir en prevención primaria de la salud son totalmente rentables

En el apartado específico de la vacuna contra el VPH, los países que emprendieron la vacunación sostenida en ambos sexos años atrás han conseguido eliminar, al menos como problema de salud, las enfermedades asociadas con el VPH, como las verrugas genitales y los cánceres orofaríngeos, anales y de cuello uterino.

Entre ellos, el caso más destacado es el de Australia, país que fue el primero en implementar campañas nacionales de vacunación contra el VPH, financiadas en su totalidad por el estado. En 2007 iniciaron la vacunación en mujeres, y en 2013 en hombres. Para el 2021, a 19 años de distancia de haber iniciado la vacunación masiva contra el VPH en mujeres, y a 13 años en hombres, en Australia no se diagnosticó ni un solo caso de cáncer cervicouterino en población femenina menor a 25 años, cohorte que fue la primera en ser vacunada.

Se prevé que para el 2035, a solamente 9 años de distancia, Australia será el primer país en alcanzar el umbral de eliminación de una enfermedad de acuerdo con el criterio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que es de menos de 4 casos por cada 100 mil mujeres.

Otro país que ha demostrado la eficacia de las campañas masivas de vacunación contra el VPH es Noruega, nación que inicio en 2009 campañas masivas de vacunación contra el patógeno, gracias a las que hoy no se detectan casos de cáncer de cuello uterino causados por el VPH en la primera generación de mujeres vacunadas en la infancia, que hoy día tienen entre los 25 y 28 años de edad.

Un caso excepcional que nos muestra que la inclusión y la equidad en salud son altamente redituables es Ruanda, nación de bajos ingresos, que rebasó con una estrategia de vacunación acelerada las tasas de cobertura vacunal que ostentan muchas naciones desarrolladas.

El cáncer, junto con otras enfermedades, es una batalla que se puede ganar antes de que el paciente llegue al tratamiento. Naciones como Australia, Noruega o Ruanda nos demuestran que la eliminación de enfermedades asociadas con el VPH no es una utopía, sino el resultado de políticas públicas que no se ajustan a ciclos presupuestales sexenales ni conveniencias políticas.

Ruanda se comprometió a cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): 90-70-90 (90 % de niñas totalmente vacunadas contra el VPH antes de los 15 años / 70 % de mujeres tamizadas con una prueba de alta sensibilidad (VPH-DNA) a los 35 y 45 años, y 90 % de mujeres con lesiones precancerosas o cáncer invasivo recibiendo tratamiento adecuado), para el año 2027, tres años antes de la meta global.

En Latinoamérica, Chile tiene uno de los calendarios de vacunación más completos y las mejores coberturas regionales registradas en la región hasta este 2026.

En el Continente Europeo destaca el Reino Unido, nación que se comprometió a eliminar para el 2040 el cáncer cervicouterino, basándose en una reducción demostrada del 87 % en tasas de cáncer en mujeres vacunadas entre los 12 y 13 años.

Otro ejemplo de lo que las acciones preventivas en salud pueden conseguir es la vacuna contra el Virus de la Hepatitis B (VHB), la cual evita el desarrollo de hepatocarcinoma, la inflamación crónica del hígado que deriva en cirrosis y, eventualmente, en mutaciones cancerígenas. Con esta vacuna se elimina la causa del 80% de los casos de cáncer de hígado en el mundo.

Hacia un sistema de salud funcional. La necesidad de emprender acciones transexenales, en lugar de soluciones temporales

Por otra parte, y no menos importante, es necesario que nuestro sistema de salud facilite el acceso libre, oportuno y sin sesgos al mayor número de personas, derechohabientes o no, para que les realicen estudios de cribado que permitan descubrir de manera temprana la presencia de, cuando menos, los cánceres más frecuentes en nuestro país: en el caso de las mujeres, los cánceres de mama, cervicouterino (prevenible por vacunación en la niñez) y el de tiroides; y en hombres, los cánceres de próstata, colorrectal de testículos (en hombres jóvenes entre los 15 y los 35 años), pulmón, tráquea y bronquios.

La letalidad de muchos de estos cánceres reside, más allá de su agresividad, en el diagnóstico tardío, ya que entre el 60 y el 70% de los casos de cáncer se diagnostican en etapas III o IV, lo que eleva drásticamente las cifras de personas fallecidas por estas enfermedades.

Lo cierto es que mientras el Gobierno Federal no emprenda acciones transexenales reales, decididas y dotadas de los presupuestos necesarios, que sean aplicados sin desviaciones para transformar al históricamente fragmentado, desordenado y empobrecido sistema de salud0 en una verdadera entidad que vele por los intereses de las y los mexicanos, la debacle seguirá repitiéndose.

Este 2026 tenemos que iniciar el camino para construir un sistema de salud financieramente integrado, funcional, ético e incluyente, enfocado en prevenir las enfermedades antes que tratar de curarlas, lo que, siendo honestos, no se conseguirá en el corto plazo, pero hay que empezar a trabajar en ello.

Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF

Fuentes:

códigoF el podcast. (26 de enero de 2026).
Día Mundial Contra el Cáncer.

códigoF. (26 de enero de 2026).
8 de cada 10 diagnósticos de cáncer en México se hacen en etapas avanzadas.

Instituto Nacional de Geografía y Estadística. (30 de enero de 2026).
ESTADÍSTICAS A PROPÓSITO DEL DÍA MUNDIAL CONTRA EL CÁNCER.

Secretaría de Salud. (2024-2025).
Lineamientos generales. Campaña de vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), 2025.

Secretaría de Educación Pública. (1 de septiembre de 2024).
Comunicado conjunto 31 Inician Salud y SEP campaña de vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) 2024.

El Economista. (11 de noviembre de 2025).
Defunciones por cáncer cervicouterino en México sumaron 4,646 en 2024.

Revista Mexicana de Urología. (7 de abril de 2025).
Epidemiology of prostate Cancer: comparative analysis of major urological cancers.

World Health Organization. (2 de diciembre de 2025).
Cervical cancer.

Organización Panamericana de la Salud. (s.f.).
Cáncer cervicouterino.