Los síntomas iniciales del paludismo pueden ser leves, y confundirse con los de otras enfermedades febriles, lo que complica su diagnóstico temprano. De no tratarse oportunamente, el cuadro inicial leve puede transformarse en un cuadro clínico grave y causar la muerte en 24 horas
El sábado pasado conmemoramos el Día Mundial del Paludismo, una enfermedad potencialmente letal transmitida a nuestra especie por la picadura de algunos tipos de mosquitos, particularmente por las hembras infectadas del mosquito Anopheles, y en menor medida por la transfusión de sangre y agujas contaminadas con el parásito.
El último Informe mundial sobre la malaria del 2024 consigna 282 millones de casos de la enfermedad, cifra que representa el crecimiento de aproximadamente 9 millones de casos (3 %) en comparación con 2023. Se calcula que en 2024 la enfermedad causó la muerte de 610 mil personas, frente a las 598 mil muertes registradas en 2023, lo que muestra la progresión de la enfermedad, potenciada por la resistencia de los mosquitos a los insecticidas, y por el cambio climático, cuyo calentamiento global ha permitido a los vectores llegar a regiones en las que antes no estaban presentes.
Algunos datos relevantes sobre la enfermedad
- La enfermedad puede prevenirse evitando las picaduras de mosquitos, y curarse cuando es tratada oportunamente con los medicamentos adecuados.
- Los tratamientos pueden evitar que los casos leves progresen a graves.
- No se transmite de persona a persona.
- Los primeros síntomas se presentan entre los 10 y 15 días después de la picadura de un mosquito infectado.
- En octubre de 2021, la OMS recomendó el uso de la vacuna antipalúdica RTS,S/AS01 en niños que viven en regiones con transmisión de paludismo por P. falciparum de moderada a alta. La vacuna reduce significativamente la incidencia del paludismo y la forma grave y letal de la enfermedad en los niños pequeños.
- En octubre de 2023, la OMS recomendó una segunda vacuna segura y eficaz contra el paludismo, la R21/Matrix-M.
- Es una enfermedad localizada, mayormente, en países o zonas tropicales.
- La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la enfermedad está presenta en al menos 80 países.
- La Región de África concentró un 95 % de los casos de paludismo (265 millones) y un 95 % de las muertes por la enfermedad (579 mil).
- De todas las muertes por paludismo, alrededor de un 75 % ocurrió en menores de 5 años.
- Los síntomas leves son: fiebre, escalofríos y dolor de cabeza, y los graves: cansancio y fatiga extremos, deterioro del estado de conciencia, convulsiones, dificultad para respirar, orina de un color oscuro o con sangre, coloración amarillenta de los ojos y la piel (ictericia), y hemorragias anormales.
- Los lactantes, los menores de 5 años, las mujeres embarazadas y las niñas, los viajeros y las personas con VIH o SIDA corren más riesgo de sufrir una infección grave.
- Hay cinco especies de parásitos Plasmodium que pueden provocar paludismo en el ser humano, de las que el Plasmodium falciparum y Plasmodium vivax, son la mayor amenaza, y el más prevalente en el continente africano. P. vivax es el parásito dominante en la mayoría de los países fuera del África Subsahariana. Las otras especies que pueden infectar a los humanos son P. malariae, P. ovale y P. knowlesi.
- El control de vectores es una medida preventiva útil para reducir la transmisión de la enfermedad, y sus principales intervenciones son el uso de mosquiteros tratados con insecticida, y la fumigación de interiores con insecticidas de acción residual.


