“El corazón rara vez se ve afectado por el cáncer; tanto los tumores cardíacos primarios como las metástasis son poco comunes a pesar de la alta vascularización del miocardio”. Science
Los especialistas en las diversas áreas de oncología se enfocan en buscar métodos de diagnóstico más tempranos para capitalizar de la mejor manera posible los sorprendentes avances médicos para el tratamiento de los diferentes tipos de neoplasias malignas; y los científicos, en explicar cuáles son los factores de riesgo que detonan el surgimiento de estas enfermedades, ya sea para tratar de evitarlas o curarlas en beneficio de los pacientes.
En este contexto, seguía pendiente una pregunta cuya respuesta quizá hoy esté más cerca: ¿por qué el corazón, ese formidable músculo que bombea la sangre a todo nuestro organismo, no desarrolla cáncer primario o metastásico, o su ocurrencia es menor al 0.1 % de otras neoplasias?
Los resultados de un protocolo investigativo publicados el pasado 23 de abril en la revista Science, con el título: “Mechanical load inhibits cancer growth in mouse and human hearts” (La carga mecánica inhibe el crecimiento del cáncer en corazones de ratones y humanos), nos dan respuestas.
¿Por qué no se desarrolla cáncer en el corazón?
Es necesario entender que el cáncer es una patología de proliferación que surge cuando el mecanismo de división celular no funciona correctamente.
Por una parte, hay que considerar que los miocitos (células post-mitóticas) dejan de dividirse casi por completo después del nacimiento. Al no haber una replicación celular constante, se evitan los errores, o “ruido genético” que potencia el desarrollo de células cancerosas, a diferencia de lo que ocurre en otros órganos de nuestro organismo, en los que la replicación celular es constante, dando pie a errores.
“El corazón rara vez desarrolla cáncer y, al mismo tiempo, carece de capacidad regenerativa, ya que los cardiomiocitos dejan de proliferar después del nacimiento. Esto sugiere que los mecanismos que limitan la regeneración cardíaca también podrían proteger contra el cáncer”. Science. «Mechanical load inhibits cancer growth in mouse and human heart».
Por otra, la constante y alta velocidad mecánica de un corazón sano es un lugar hostil para cualquier célula invasora que pretenda desarrollarse e invadir un entorno que nunca descansa. En términos llanos, para que las células cancerosas provenientes de otro órgano hicieran metástasis en el tejido cardiaco, tendrían que “anclarse”, lo que les resulta imposible en medio de un tsunami hemodinámico permanente.
La importancia de los resultados del estudio
Más allá de dar respuesta a una pregunta que a tirios y troyanos intriga, saber que las fuerzas mecánicas constantes impiden la proliferación de las células cancerosas podría potenciar la investigación y el desarrollo de terapias basadas en la estimulación mecánica.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes
Science. (23 de abril de 2026).
Mechanical load inhibits cancer growth in mouse and human heart.
National Library of Medicine. (4 de agosto de 2025).
Primary Cardiac Tumors: Clinical Presentations and Pathological Features in a Multicenter Cohort.


