Un estudio publicado recientemente encuentra grandes concentraciones de microplásticos en riñones, hígado e incluso en el cerebro, un órgano que se creía a salvo de este contaminante
A punto de terminar el 2024, el 16 de diciembre, estrenamos un programa del podcast de códigoF en el que conversamos con la Doctora Karen Nava Castro, integrante del Departamento de Ciencias Ambientales, del Grupo de Biología y Química Atmosféricas, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), sobre el grave problema que representa para la salud la contaminación en su más amplia acepción, y que les recomendamos escuchar.
En esa plática, y entre otras múltiples fuentes de contaminación, hablamos con la doctora Nava Castro sobre los microplásticos como factor de riesgo potencial para nuestro organismo, y aunque la investigadora nos aclaró que todavía no se conoce con absoluta certeza el impacto que la presencia de los micro y nanoplásticos acarreará para nuestra salud, la cada vez mayor absorción de estos, y no solamente por la especie humana, es preocupante, y no debe ser ignorada.
Abundando sobre el tema, les informamos que el pasado 3 de febrero, la revista científica Nature Medicine publicó las conclusiones de un protocolo investigativo titulado: “Bioaccumulation of microplastics in decedent human brains”, gracias al cual los investigadores determinaron, a través de diferentes métodos de análisis como la cromatografía de gases de pirólisis-espectrometría de masas, la espectroscopia infrarroja por transformada de Fourier de reflectancia total atenuada, y la microscopía electrónica con espectroscopia de energía dispersiva, la cada vez más creciente presencia de microplásticos, sobre todo de polietileno, en riñones, hígado y cerebro humanos; éste último, un órgano que se creía a salvo de este tipo de contaminación.
“Los tejidos cerebrales albergan mayores proporciones de polietileno en comparación con la composición de los plásticos en el hígado o el riñón, y la microscopía electrónica verificó la naturaleza de los MNP cerebrales aislados, que se presentan en gran medida como fragmentos similares a fragmentos a nanoescala”. Nature Medicine. «Bioaccumulation of microplastics in decedent human brains»
Vale la pena precisar que los cadáveres analizados en este estudio fallecieron entre el 2016 y el 2024, y no se encontró ninguna diferencia por edad, sexo, raza/etnia o causa de muerte. Sin embargo, y este es un dato muy interesante, los investigadores observaron una mayor acumulación de microplásticos y nanoplásticos en las paredes cerebrovasculares y las células inmunes en una cohorte de cerebros de personas diagnosticadas con demencia, y si bien es cierto que los responsables del estudio no aventuran una hipótesis que relacione la demencia con los contaminantes plásticos, consideran indispensable desentrañar el o los efectos que estos ocasionan en los diferentes órganos.
“Las concentraciones ambientales de microplásticos y nanoplásticos antropogénicos (MNP), partículas basadas en polímeros que varían de 500 µm de diámetro a 1 nm, han aumentado exponencialmente durante el último medio siglo. No está claro hasta qué punto los MNP causan daño o toxicidad humana, aunque estudios recientes asociaron la presencia de MNP en ateromas carotídeos con un aumento de la inflamación y el riesgo de futuros eventos cardiovasculares adversos”. Nature Medicine. «Bioaccumulation of microplastics in decedent human brains»
Lo que es cierto, es la impostergable necesidad de conocer con la mayor precisión el impacto que tienen para la salud, la calidad y la expectativa de vida los microplásticos y los nanoplásticos, y si hay alguna manera de eliminarlos de nuestro organismo, asumiendo que aparentemente no es posible evitar que lleguen a nosotros y a otros seres, vivos e inertes.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes:
Nature Medicine. (3 de febrero de 2025).
Bioaccumulation of microplastics in decedent human brains.
códigoF el podcast. (16 de diciembre de 2024).
La contaminación como factor de riesgo para la salud.
códigoF. (11 de mayo de 2024).
Un equipo de investigadores encuentra micro y nanoplásticos en la placa arterial de pacientes intervenidos a endarterectomía carotídea.
códigoF. (17 de mayo de 2017).
La contaminación atmosférica también daña al cerebro.


