El envejecimiento deteriora el sistema inmunitario, incrementando el riesgo de padecer infecciones y enfermedades potencialmente letales
No hay nada en nuestro extraordinario organismo que no se desgaste con el paso de los años, incluyendo al sistema inmunitario, el cual va perdiendo progresivamente sus capacidades defensivas, permitiendo que los invasores que años atrás podía combatir con rapidez y eficacia, ahora campeen por nuestros órganos poniéndolos –y poniéndonos– en peligro.
Afortunadamente, un equipo de investigadores liderado por el biólogo molecular Feng Zhang desarrolló un procedimiento (hasta ahora probado en ratones de laboratorio envejecidos) que restaura señales inmunológicas disminuidas por la edad y mejora la función de las células T (un tipo de glóbulo blanco que ayuda al sistema inmunitario a combatir infecciones y prevenir enfermedades). Zhang es investigador del MIT, codirector del Centro K. Lisa Yang y Hock E. Tan de Terapéutica Molecular del mismo instituto, profesor James y Patricia Poitras de Neurociencia, profesor asociado de Ciencias Cerebrales y Cognitivas e Ingeniería Biológica en el MIT, e investigador del Instituto Médico Howard Hughes (HHMI). El método utiliza el hígado como órgano para lograrlo, supliendo al timo, donde normalmente se producen las células T, pero que se deteriora notablemente con la edad.
Los resultados de la investigación fueron publicados el pasado 17 de diciembre en la revista Nature, con el título: “Transient hepatic reconstitution of trophic factors enhances aged immunity”, y demuestran la manera en la que empleando tecnología de ARNm, misma que fue utilizada para el desarrollo de las vacunas más eficaces contra el SARS-CoV-2, consiguieron incrementar la producción de linfocitos T vírgenes, ampliar la diversidad del catálogo de receptores de linfocitos T (TCR), y potenciar las respuestas primarias, aumentando sustancialmente la capacidad del sistema inmune envejecido de combatir con éxito infecciones, fallos vacunales y cáncer.
“En el estudio demostramos que la función inmunitaria puede mejorarse reutilizando al hígado como plataforma de producción ectópica (que se produce fuera del lugar propio, en este caso el timo) de factores inmunitarios. Nuestros resultados muestran que la administración al hígado de ARNm que codifica DLL1, IL-7 y FLT3-L en combinación, mejoró con éxito la función inmunitaria en ratones de edad avanzada”. Nature. «Transient hepatic reconstitution of trophic factors enhances aged immunity».
Los resultados de la investigación abren la puerta para la realización a futuro de estudios clínicos con humanos, lo que permitirá comprobar si el método obtiene resultados positivos sin ocasionar efectos secundarios indeseados.


