“El cambio climático, los cambios demográficos, la volatilidad geopolítica y otras presiones convergentes seguirán impulsando los desafíos que enfrenta la seguridad sanitaria mundial. Al mismo tiempo, los rápidos avances tecnológicos ofrecen herramientas poderosas para ayudar, pero solo si se aprovechan de manera eficaz y equitativa. Para afrontar esta nueva era, los países deberán fortalecer su colaboración multilateral e invertir de forma más estratégica y eficiente, dirigiendo sus recursos —tanto a nivel nacional como internacional— hacia las capacidades y los sistemas que realmente fortalezcan la seguridad mundial y reduzcan el creciente costo humano, económico y político de futuras emergencias sanitarias”. Informe anual de la Junta Global de Monitoreo de Preparación
Ojalá que esta funesta aseveración fuera una invención periodística para atraer lectores, pero, desgraciadamente, no es así. Surge del informe recientemente liberado: Un mundo al borde del abismo (A world on the edge), elaborado por la Junta Global de Monitoreo de Preparación (GPMB, por sus siglas en inglés). La GPMB es un mecanismo de monitoreo independiente y de rendición de cuentas para asegurar la preparación ante crisis sanitarias globales, convocada al alimón por el Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Presidente del Banco Mundial.
Algunas de las razones por las que la GPMB asegura que el mundo está al borde del abismo son, entre otras más:
- La profunda fractura de la confianza pública en las instituciones, los líderes, las empresas, y las organizaciones multilaterales;
- Las noticias falsas construidas sobre la pérdida de la confianza en las entidades públicas y privadas;
- La interrupción de las acciones urgentes para abatir la pobreza y las desigualdades persistentes;
- La división geopolítica y los intereses comerciales que impiden que las naciones de ingresos bajos y medios accedan oportunamente, y en las cantidades necesarias, a los medicamentos que les ayuden a enfrentar una crisis sanitaria;
- Los nacionalismos exacerbados;
- Las brechas de seguridad que facilitan el robo de información crucial para el desarrollo de nuevos medicamentos, y
- La disminución de recursos económicos para la salud, agravado por la salida de los EE. UU. y Argentina de la OMS, factores que, en suma, acrecentan la debilidad global.
“La Junta de Monitoreo de la Preparación Global (GPMB) se estableció en 2018 tras la devastadora epidemia de ébola en África Occidental de 2014-2016, con el fin de evaluar la preparación global e impulsar reformas para que el mundo sea más seguro frente a emergencias sanitarias. Diez años después del fin de la epidemia, el mundo ha cambiado profundamente, volviéndose más volátil, incierto, complejo y ambiguo (VUCA). La década ha estado marcada por sucesivas crisis de salud pública, sobre todo la pandemia de COVID-19, que desencadenó la pandemia más mortífera desde 1918, la contracción económica mundial más pronunciada desde la Gran Depresión y la perturbación más profunda desde la Segunda Guerra Mundial”. Un mundo al borde del abismo
Los mensajes centrales del informe, tomados literalmente del documento
1. LA PREPARACIÓN GLOBAL NO ESTÁ A LA ALTURA DEL RIESGO DE PANDEMIA
A los pocos meses del primer informe del GPMB que advertía que el mundo no estaba preparado para una pandemia de rápida propagación, llegó la COVID-19, la pandemia respiratoria más mortífera desde 1918. A pesar de contar con conocimientos, herramientas y recursos considerablemente mayores, la trayectoria del riesgo de pandemia se está moviendo en la dirección equivocada.
El cambio climático y los conflictos armados están exacerbando el riesgo; la fragmentación geopolítica, la erosión del espacio cívico y el interés comercial propio están socavando la acción colectiva. El enorme potencial de las herramientas avanzadas de IA y la tecnología digital para transformar la prevención y el control de pandemias se está viendo comprometido y, sin salvaguardias ni una gobernanza eficaz, podría reducir la seguridad sanitaria y acelerar las brechas de acceso que caracterizaron la COVID-19.
- LA EVIDENCIA ES ALARMANTE: LA CONFIANZA SE EROSIONA Y LA DESIGUALDAD QUEDA AL DESCUBIERTO
Las emergencias de salud pública de los últimos 10 años —desde el ébola hasta la mpox— demuestran que el mundo no está sustancialmente más seguro frente a su impacto, con crecientes costos económicos y sociales, un acceso cada vez más reducido a las contramedidas médicas, una disminución de la financiación y sociedades que emergen más pobres, más desiguales y más divididas. Se descuidan áreas críticas, desde el enfoque “Una Salud” y los enfoques multisectoriales hasta la calibración de las medidas sociales y de salud pública y la lucha contra la desinformación.
Lo más crítico es que la base de la prevención de la propagación del virus —la confianza y la equidad— se está derrumbando. La confianza se está erosionando: entre gobiernos y ciudadanos; entre países; en las organizaciones multilaterales; en la industria. La profunda desigualdad queda al descubierto: en el acceso a la información, el conocimiento, la financiación y las contramedidas, desde equipos de protección personal hasta vacunas que salvan vidas.
- PRIORIDADES PARA LA ACCIÓN
Se puede fomentar una confianza amplia y duradera, así como una equidad sostenible, incluso al enfrentar la desinformación, mediante el establecimiento de:
- un sistema de monitoreo de riesgos pandémicos independiente, multisectorial e integral, impulsado por herramientas digitales y de inteligencia artificial éticas de vanguardia, que rinda cuentas directamente a la Asamblea Mundial de la Salud (AMS) y que informe, a través de la AMS, a la Asamblea General de las Naciones Unidas y a los foros internacionales y regionales pertinentes, especialmente en materia de comercio, financiamiento, seguridad, agricultura y sanidad animal;
- acceso equitativo a contramedidas, mediante la finalización, ratificación y plena implementación del Acuerdo de la OMS sobre Pandemias, y una sólida capacidad de producción regional, respaldada por la transferencia de tecnología, el desarrollo de la fuerza laboral y la inversión específica;
- financiamiento sostenible, con mecanismos de financiamiento sólidos para el «Día 0», compromisos permanentes con el Fondo para Pandemias y la obligación de recursos nacionales, facilitado por una arquitectura financiera que fortalezca la capacidad de inversión nacional.
- LA ATENCIÓN POLÍTICA ES VITAL
La respuesta a pandemias y a múltiples riesgos ya no se ve limitada únicamente por la capacidad, sino también por desafíos a la acción colectiva que solo los líderes políticos pueden resolver.
El compromiso político sostenido e inquebrantable es vital, comenzando con dos oportunidades excepcionales en 2026: finalizar el Acuerdo de la OMS sobre Pandemias y acordar nuevos compromisos significativos en la Segunda Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la respuesta a pandemias para promover el monitoreo independiente, el acceso equitativo y la financiación sostenible”.
A pesar de todo ello, los miembros del GPMB creen que “los líderes políticos, las partes interesadas y la industria pueden cambiar rápidamente el rumbo de la preparación global si adoptan las tres prioridades concretas de este informe: el monitoreo independiente, el acceso equitativo a las contramedidas y la financiación sostenible. El GPMB subraya que fomentar la confianza y la equidad requiere, en última instancia, la rendición de cuentas de múltiples partes interesadas (públicas, privadas y de la sociedad civil) para traducir los compromisos en progresos medibles”. Algo totalmente deseable, pero que para conseguirlo es necesario un cambio radical en la escala de valores, en el que se priorice el bien público en lugar de los intereses privados.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes
World Health Organization | Global Preparedness Monitoring Board. (2026).
A world on the edge | Priorities for a pandemic-resilient future. (2026).
códigoF. (16 de mayo de 2024).
Es esencial adoptar un nuevo modelo de salud global para superar retos sanitarios y mejorar el acceso a diagnósticos y medicamentos.
GPMB. (2024).
What is the GPMB?
Cadena SER. (19 de mayo de 2026).
La salida de EEUU y Argentina de la OMS es lamentable porque no se pueden resolver las pandemias a nivel individual.


