Brasil es uno de los 19 países y territorios del mundo validados por la OMS por haber eliminado la transmisión materno-infantil del VIH; 12 de ellos se encuentran en la Región de las Américas. Lamentablemente, nuestro país no lo ha conseguido todavía.
Casi por terminar el 2025, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer su reconocimiento a la República Federativa de Brasil como la nación latinoamericana más grande en eliminar la transmisión maternoinfantil del VIH; un impresionante logro que debería inspirar a nuestras autoridades políticas y sanitarias a conseguir esa meta.
Al respecto, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, declaró: “La eliminación de la transmisión maternoinfantil del VIH es un logro importante de salud pública para cualquier país, particularmente para uno tan grande y complejo como Brasil. Brasil ha demostrado, que con un compromiso político sostenido, y un acceso equitativo a servicios de salud de calidad, todos los países pueden garantizar que todos los niños nazcan libres de VIH, y que todas las madres reciban la atención que merecen”.
Vale la pena comentarles que para conseguir esta importante distinción, Brasil debió demostrar el cumplimiento sostenido de todos los indicadores sobre la eliminación de la transmisión maternoinfantil (ETMI) del VIH, incluyendo el de la reducción de la transmisión vertical por debajo del 2%, y coberturas superiores al 95 % en atención prenatal, pruebas rutinarias de VIH, y el tratamiento oportuno de mujeres embarazadas que viven con VIH, así como pruebas fehacientes sobre la prestación de servicios de calidad para madres y recién nacidos, la solidez de sus sistemas de datos y laboratorios, y un sólido compromiso con los derechos humanos, la igualdad de género y la participación comunitaria: metas que cualquier sistema de salud debería cumplir.
Para ello, las autoridades sanitarias de Brasil adaptaron la metodología de validación de la OPS/OMS a su contexto nacional, empezando por certificar su eficacia en estados y municipios con más de 100 mil habitantes, llevándola progresivamente a todo su territorio.
“Este logro demuestra que la eliminación de la transmisión vertical del VIH es posible cuando las mujeres embarazadas conocen su estado, reciben tratamiento oportuno, y tienen acceso a servicios de salud materna y a un parto seguro. También es el resultado de la dedicación incansable de miles de profesionales de la salud, trabajadores comunitarios y organizaciones de la sociedad civil. Cada día, ellos mantienen la continuidad de la atención, identifican obstáculos y trabajan para superarlos, garantizando que incluso las poblaciones más vulnerables puedan acceder a servicios de salud esenciales”. Doctor Jarbas Barbosa, Director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)
Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de ONUSIDA, afirmó: “Me complace enormemente que Brasil haya sido certificado por la OMS/OPS por la eliminación de la transmisión vertical, convirtiéndose en el primer país con más de 100 millones de habitantes en lograrlo. Y lo han conseguido aplicando medidas que sabemos que funcionan: dando prioridad a la cobertura universal de salud, abordando los determinantes sociales que impulsan la epidemia, protegiendo los derechos humanos y, cuando fue necesario, rompiendo monopolios para garantizar el acceso a los medicamentos”.


