La experiencia reciente nos deja una lección clara: la vacunación no es solo una política de salud pública, es una inversión estratégica en estabilidad social, credibilidad institucional y competitividad país. La demora en la implementación de campañas de vacunación masiva contra el sarampión ha incrementado los riesgos epidemiológicos y ha puesto en tensión uno de los activos sanitarios más relevantes de México: su estatus como país libre de esta enfermedad.

Es un hecho ampliamente documentado que los países de ingresos bajos y medios concentran la mayor carga de casos de sarampión. Esta realidad no es casual. Son naciones cuyos sistemas de salud resultaron más impactados por la pandemia de COVID-19 y cuya recuperación ha sido más lenta. En este contexto, el sarampión ha encontrado brechas de cobertura que requieren una respuesta decidida, oportuna y coordinada.

Desde este espacio advertimos oportunamente que eventos de alta movilidad internacional, como el Mundial de Fútbol 2026, elevan exponencialmente los riesgos sanitarios si no se cuenta con coberturas de vacunación robustas. Hoy, ese diagnóstico se confirma: los casos continúan en aumento y las tasas de vacunación aún no logran recuperarse a los niveles recomendados.

La Organización Mundial de la Salud ha sido clara: mantener coberturas de vacunación entre el 90 % y el 95 % es indispensable para prevenir brotes. Sin embargo, datos de la ENSANUT 2021 muestran que la cobertura del esquema triple viral en México se ubicó en 72.6 %, un nivel insuficiente para garantizar inmunidad colectiva.

“El aumento de los brotes de sarampión y las muertes es impactante, aunque, desafortunadamente, dado el descenso de las tasas de vacunación que hemos observado en los últimos años, no es un hecho inesperado. Los casos de sarampión que se producen en cualquier lugar suponen un riesgo para todos los países y comunidades donde la población está insuficientemente vacunada. Es fundamental actuar de manera inmediata con iniciativas específicas para prevenir el sarampión y las muertes que provoca”. John Vertefeuille, director de la División de Inmunización Mundial de los CDC

La buena noticia es que aún estamos a tiempo. El anuncio de la Secretaría de Salud sobre la solicitud de una prórroga para contener los brotes abre una ventana de oportunidad para acelerar decisiones, fortalecer la ejecución y enviar una señal clara de liderazgo sanitario. Implementar campañas masivas, focalizadas y bien comunicadas no solo protege vidas, también preserva la confianza internacional y refuerza la imagen de México como un socio confiable en materia de salud pública.

Hoy más que nunca, vacunar es anticiparse al riesgo, proteger el capital humano y asegurar el futuro. La vacunación oportuna no es un gasto: es una decisión estratégica con retornos sanitarios, sociales y reputacionales incuestionables.

Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF

Fuentes:

códigoF. (16 de enero de 2026).
El Mundial de Fútbol, una portería abierta para los riesgos epidemiológicos.

códigoF. (11 de noviembre de 2025).
La OPS confirma la pérdida del estatus de eliminación del sarampión en las Américas.

códigoF. (28 de noviembre de 2022).
40 millones de niños están en riesgo de contraer sarampión por las deficientes tasas de vacunación.

códigoF. (21 de noviembre de 2023).
Los casos de sarampión siguen incrementándose, y las tasas de vacunación no se recuperan.

Secretaría de Salud. (20 de enero de 2026).
Comunicación oficial en X.

Asociación Mexicana de Vacunología. (17 de noviembre de 2025).
Comunicación institutional en Facebook.