Los reportes epidemiológicos de la Secretaría de Salud confirman que este virus ha sido uno de los subtipos predominantes en las últimas temporadas de influenza estacional en el país, junto con el H1N1
Una vez más, las alarmas sanitarias internacionales están encendidas ante el incremento del número de contagios reportados en diferentes países por la Influenza A(H3N2) subclado K (J.2.4.1). Aunque muchos creen que es un nuevo enemigo para nuestra salud, lo cierto es que se le conoce desde la pandemia de gripe de Hong Kong de 1968, es decir, no es un virus nuevo como lo fue en su momento el COVID-19.
Cabe subrayar que el H3N2 se caracteriza por su capacidad mutativa, la cual se debe a los cambios antigénicos graduales y menores en las proteínas HA o NA del virus de la influenza A, cambios que le confieren la habilidad para evadir la detección del sistema inmunológico.
Es necesario destacar que el H3N2, como lo mencionamos al inicio de esta nota, no es un jugador nuevo dentro del campo de los virus que ocasionan infecciones respiratorias, ya que generalmente está presente en las temporadas invernales junto con los virus de la influenza H1N1, la influenza B y el COVID 19, entre otros.
Los síntomas del H3N2 son similares a los síntomas del resfriado común y comprenden:
- Fiebre alta, generalmente superior a los 38°C,
- tos seca y persistente,
- dolor de garganta,
- dolores musculares y articulares intensos,
- cansancio extremo o fatiga,
- dolor de cabeza, y
- en algunos casos, especialmente en niños, náuseas y/o vómitos.
Los especialistas aseguran que cuando el virus H3N2 ocupa una posición predominante durante la temporada invernal, las rachas de contagios suelen ser más severas, por lo que de ninguna manera se deben dejar desatendidas las personas que presenten signos y síntomas, particularmente los infantes, los adultos mayores, y quienes tienen alguna comorbilidad, como enfermedades respiratorias crónicas, enfermedades cardíacas, diabetes, trastornos metabólicos, renales y hepáticos, enfermedades neurológicas, trastornos sanguíneos y sistemas inmunitarios debilitados.
¿La vacuna contra la influenza estacional nos protege del H3N2?
Sí. La vacuna contra la influenza estacional sí protege contra el virus A(H3N2), ya que este subtipo se incluye en su formulación anual, la cual se actualiza con base en la información generada por el Sistema Global de Vigilancia y Respuesta a la Influenza (GISRS) de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Sin embargo, debido a la alta capacidad de mutación del virus A(H3N2), la efectividad de la vacuna para prevenir la infección puede ser menor en comparación con otros subtipos de influenza, con estimaciones que suelen ubicarse entre 40 y 60%, dependiendo de la concordancia entre la cepa vacunal y la cepa circulante.
Aun así, la vacuna cumple su objetivo principal: reducir la gravedad de la enfermedad. La evidencia demuestra que las personas vacunadas que se infectan con H3N2 presentan menos complicaciones, menos hospitalizaciones y menor riesgo de muerte. Por ello, la vacunación oportuna contra influenza sigue siendo una intervención indispensable de salud pública, especialmente en grupos de riesgo.
¿Qué consecuencias puede ocasionar su contagio?
- Neumonía viral o bacteriana secundaria,
- bronquitis,
- deshidratación severa,
- el agravamiento de enfermedades crónicas, como el asma, la diabetes o la insuficiencia cardíaca,
- en casos graves, puede llevar a una falla multiorgánica y la muerte, especialmente en grupos de riesgo, como mayores de 65 años, los niños pequeños y las personas inmunosuprimidas.
¿Cómo protegernos?
- En primer lugar, vacunándonos contra la influenza estacional, el COVID y, en el caso de los adultos mayores y personas con comorbilidades, también contra el neumococo
- Regresar al uso de cubrebocas, sobre todo cuando nos traslademos en transportes colectivos y lugares públicos cerrados
- Estornudar en el ángulo interno del codo
- Lavarnos varias veces a lo largo del día con abundante agua y jabón, frotándonos las manos enérgicamente, y complementar la higiene con gel antibacteriano
- Acudir oportunamente al médico, antes de que la situación se complique
Mantenernos atentos y vigilantes ante la capacidad evolutiva del H3N2 son las mejores armas para combatirlo y evitar que nos lleve a una ola de contagios de costos incalculables, por lo que apegarnos a las medidas generales preventivas no es una opción, sino un conjunto de reglas que debemos adoptar gustosamente.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes:
Organización Panamericana de la Salud. (11 de diciembre de 2025).
Nota informativa: Influenza A(H3N2) subclado K (J.2.4.1), consideraciones para la Región de las Américas.
Organización Mundial de la Salud. (28 de febrero de 2025).
Gripe (estacional).
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (9 de septiembre de 2024).
Tratamiento de la influenza.
Secretaría de Salud. (3 de enero de 2025).
Informes Semanales para la Vigilancia Epidemiológica de Influenza, COVID-19 y otros virus respiratorios 2024.
Organización Panamericana de la Salud. (s.f.).
Influenza, SARS-CoV-2, VSR y otros virus respiratorios.
Organización Mundial de la Salud. (s.f.).
Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Gripe Centros Nacionales de Gripe Mandato.


