Además del reto que significa que el 26.5% de la población del país no cuente con afiliación a ningún tipo de servicio salud, ni público ni privado, es importante considerar que la afiliación no es sinónimo de acceso efectivo.
De los más de 126 millones de habitantes de México, el 73.5%, es decir 92 millones 582 mil 812 personas, están afiliadas a servicios de salud. De estos, el 97.7% están afiliadas a algún servicio público, mientras que el 2.3% restante a seguros o servicios privados.
El Instituto Mexicano del Seguridad Social (IMSS) es la institución pública con el mayor número de personas afiliadas (51%), es decir, 47.2 millones de personas. Le sigue el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) con el 35.5% que equivale a 32.8 millones de personas y se refiere a la población que declaró estar afiliada al Seguro Popular o al Seguro para una Nueva Generación (Siglo XXI) considerando que el INSABI inició operaciones en 1° de enero de 2020 y el censo fue levantado en marzo del 2020.
De acuerdo con los datos de la Medición de la Pobreza 2020 del CONEVAL, la población afiliada al INSABI, antes Seguro Popular, fue de 34.9 millones de personas. Cifra mayor a los datos del Censo por 1.6 millones de personas.
Si bien, la mayoría de la población del país (70.9%) cuenta con afiliación a algún servicio público de salud, es importante no perder de vista que esto no necesariamente se traduce en un acceso efectivo, pues el 56% de la población que se atiende en sector privado es derechohabiente de los servicios públicos de salud, de acuerdo con los resultados de la Ensanut 2020.
Recientemente, la atención en servicios privados de salud ha aumentado. El 36.8% lo hicieron en un consultorio, clínica u hospital privado, mientras que el 19.2% en consultorios adyacentes a farmacias.
Aunado a lo anterior, en 2020 el INEGI identificó la existencia de 33 millones de personas en el país que no cuentan con derechohabiencia o afiliación a servicios de salud públicos o privados; aunque es una cifra mejor que la del 2010, cuando esta población fue de 38 millones.
En veinte años (2000-2020), pasamos de tener 40.8% a 73.5% de la población con afiliación a algún servicio de salud; sin embargo, el mayor aumento de la población afiliada a servicios de salud se dio en el lapso 2000-2010, pues hacia 2020 se puede observar claramente que el incremento se desaceleró, al pasar de 18 a 5 millones de personas, entre ambas décadas.
En comparación con los datos reportados en el Tercer Informe de Gobierno 2020-2021 proporcionados por la Secretaría de Salud, en 2020 había 46.3 millones de personas no aseguradas a los servicios públicos de salud, es decir, 13.3 millones de personas más que la identificada por el INEGI.
Cabe destacar que, desde la entrada en vigor del INSABI (1° de enero de 2020), no es posible conocer, al menos por parte de la fuente de la Secretaría de Salud, la cantidad de personas beneficiarias del INSABI, siendo el último dato conocido el reportado por Juan Ferrer, de 63 millones de beneficiarios (22-oct-20).
Es fundamental, contar ya con el sistema de datos en salud, que sea consistente, único, transparente y público, por lo que esperamos que el Centro Nacional de Inteligencia en Salud de la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud, sea la solución a este pendiente.






